Encuentros en la tercera fase
Encuentros en la tercera fase

Dirigida por

Steven Spielberg

Año

1977

Etiquetas

1977 | Audio | Música

Relación con las Telecomunicaciones

Situación: La comunicación entre especies.

Situación: Las notas musicales como medio de comunicación.

Encuentros en la tercera fase: si en la cara oculta de la luna todo está a punto, vengan las cinco notas

Visto desde la perspectiva escéptica de la sociedad de la información desbordante de 2019 quizá resulte complicado entender la fascinación que durante muchas décadas supuso el fenómeno de los platillos volantes. Pero hay que observarlo desde una perspectiva que tenga en consideración el clima en el que surgió y la locura que se llegó a desatar en Estados Unidos en torno a los Objetos Voladores No Identificados y los hombrecillos verdes que los pilotaban: en su nacimiento se dieron la mano el aire de paranoia que se respiraba en Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial, la crispación social generada por la Guerra Fría y la muy real amenaza que suponía el poder atómico. Con esta triangulación no tardaron en comenzar a aparecer historias de encuentros con platillos volantes que, con el tiempo, fueron derivando de forma "lógica" en sobrecogedores relatos de abducciones en los que se narraban con detalle los experimentos y abusos sufridos por los abducidos por parte de sus captores extraterrestres.

Puede que la suma relevancia que los ovnis llegaron a tener en Estados Unidos estuviera, en parte, detrás de la motivación que llevó a Steven Spielberg a embarcarse en Encuentros en la tercera fase. Un proyecto enmarcado por el concepto del primer contacto de la humanidad con seres de otro planeta, cómo comunicarse con ellos y cómo sería la reacción ante la posibilidad de que realmente no estuviéramos solos en el universo.

Primera fase: Divisar. Una luz lo ilumina todo, el motor del coche y la radio dejan de funcionar. Luces de colores surcan el cielo. Durante un servicio nocturno, el ingeniero electrotécnico Roy Neary vive una extraña experiencia: es testigo de un fenómeno extraterrestre. Nadie quiere creerle cuando lo cuenta, lo despiden de la empresa, la gente se burla de él y su familia no le comprende. Lo que Roy no imagina es que su encuentro es parte de una serie de acontecimientos extraños que ocurren en todo el globo: en el desierto de Nuevo México aparecen de repente cazabombarderos dados por desaparecidos en 1945; en el norte de la India, la gente señala hacia el cielo cuando se le pregunta de dónde proviene la melodía que dicen oír.

François Truffaut: Creo que el éxito de Encuentros en la tercera fase procede de su don tan especial para dar credibilidad a lo extraordinario. Si se analiza la película, se ve que Spielberg se preocupó de rodar las escenas de la vida cotidiana dándoles un aspecto algo fantástico, mientras que, en el otro lado de la balanza, daba la máxima cotidianeidad a las escenas fantásticas.

Segunda fase: Evidenciar. Desde que tuvo la experiencia, a Roy le atormentan visiones de una montaña de formas singulares. Y en la televisión ve esa montaña, la llamada Torre del Diablo, en Wyoming. En las noticias dicen que en las inmediaciones de la montaña se ha producido un accidente que ha causado una fuga de gas venenoso y toda la zona ha de ser evacuada. Roy lo ve claro: ha de ir a la Torre del Diablo. Por el camino se encuentra con Jillian Guiler y su pequeño. Jillian también ha tenido un encuentro nocturno con las luces volantes no identificadas.

Steven Spielberg: ¿Una imagen que defina mi obra? La escena de 'Encuentros...' en la que Cary Guffey está a punto de ser secuestrado por los extraterrestres: ese niño, de pie, ante esa maravillosa y a la vez terrible luz, que se asemeja a un fuego procedente de la puerta. El retrato es el de un niño muy pequeño y la puerta muy grande, con un gran peligro existente más allá de ella. Como los personajes de la película, yo encontré mi fe cuando me enteré de que el gobierno se oponía al film. Si la NASA se tomaba la molestia de escribir una carta de veinte páginas en contra de la película... es que algo estaba pasando.

Tercera fase: Contactar. La evacuación es la excusa oficial para alejar a la gente de la zona en la que se espera el aterrizaje de los alienígenas. Estos vienen a la Tierra como una especie de redentores y la comunicación con ellos será mediante notas musicales. El final, de casi 40 minutos, es una fascinante orgía de efectos visuales con luminosas naves espaciales de diferentes tamaños y una espectacular coreografía de luces en el cielo.

Ray Bradbury: No estábamos aguardando una película de ciencia ficción. Estábamos aguardando LA película. Encuentros en la tercera fase es, con toda probabilidad, la película más importante de nuestro tiempo. Spielberg pone punto final al formalismo, cruza todas las líneas, rechaza los rótulos y las barreras. La película es apolítica. Su religión no tiene denominación. Su nación es la del filósofo griego que nos dijo que todos éramos ciudadanos del Universo.

Vídeos

Steven Spielberg cumplió uno de sus sueños al realizar esta película inspirada en Firelight, un film amateur que rodó cuando tenía 17 años. La primera versión del guion fue encargada a Paul Schraeder, pero finalmente fue reescrito por el propio Spielberg quien fichó para el reparto a uno de sus directores más admirados, François Truffaut, que interpreta a uno de los científicos que investigará las misteriosas luces de origen alienígena que han aparecido en el cielo. John Williams hizo más de trescientas versiones de las cinco notas musicales con las que se comunican los extraterrestres. Otro gran artífice que colaboró en algunas de las secuencias más impactantes de la película fue Douglas Trumbull, responsable de los efectos visuales entre los que se encuentran las impresionantes nubes que consiguió a base de inyectar pintura en un tanque de agua con sal. Y la fascinante y luminosa fotografía de Vilmos Zsigmond, un trabajo ganador de un Oscar.

Trailer

En 'Encuentros...' Spielberg se planteó hacer un cine moderno de fuertes raíces religiosas y de apariencia intrascendente en un intento de actualizar el cine religioso revirtiéndolo en una fábula futurista de connotaciones extraterrestres que parece o quiere comparar los textos de las Sagradas Escrituras con encuentros científicamente explicables. No todos los críticos 'contactaron' en la tercera fase con el planteamiento de Spielberg. Y, en general, lo que menos se le perdona (a Spielberg) es que sus películas, desde un punto de vista técnico, sean irreprochablemente perfectas y que, para desesperación de sus detractores, gocen del favor del público.

Clip: ¡Madre santa!

John Williams se vio involucrado en el proyecto desde el principio, con lo que dispuso de más de un año para crear su banda sonora a partir de las ideas que el director le iba comentando. En algunos casos la música estaba ya compuesta incluso antes de que las imágenes fuesen rodadas, sobre todo en lo referente a la combinación de cinco notas que es clave en el argumento de la película. Williams compuso docenas de combinaciones posibles: "Había agotado quizás 300 ejemplos de variaciones de cinco notas. Finalmente, exasperados, volvimos a probar con la primera que había compuesto, la primera de mi lista y Steven dijo, 'creo que es ésta, es la mejor que tenemos'. Ahora es muy conocida y me encanta, pero al principio solo era una entre trescientos ejemplos de cinco notas". Spielberg lo explica así: "Era importante que John fuese un personaje mas en la película porque la música era el medio de comunicación. Se me ocurrió que estaría bien que los extraterrestres y los humanos se entendieran con lo que nos toca más adentro: la pasión por la música". Esta sucesión de cinco notas que aparecen durante toda la trama era un elemento muy importante en el guion. Spielberg insistía en que fueran cinco notas únicamente porque no quería una melodía, aunque fuera breve, tan solo un intervalo musical, una especie de saludo sonoro pero que al mismo tiempo resultara atractivo para espectador.

Clip: Vengan las cinco notas

"Encuentros en la tercera fase" fue nominada a ocho Oscar, de los que solo consiguió los de fotografía y efectos de sonido. Y es que aquel año quedó bastante eclipsada por "La guerra de las galaxias" (1977, George Lucas) que se había estrenado poco antes. El propio John Williams, nominado por la música, fue vencido por él mismo, ya que aquel año consiguió la estatuilla por su gran trabajo para la película de George Lucas. Premios al margen, esta película sirvió para confirmar el equipo ganador que formaban Spielberg y Williams. Era solo la tercera de sus colaboraciones. En 2017, cuarenta años después de 'Encuentros...', pondrán fin a este binomio de relación creativa con su colaboración número 27 (Los archivos del Pentágono).

Spielberg y Williams: Encuentros en la tercera fase

Spielberg: "La Edición Especial era la película que quería hacer en un principio pero me faltaron dos meses. No tuve ese tiempo y el resultado del segundo acto completo de la primera versión no me gustaba. En concreto, la relación entre la historia de Dreyfuss y la de Truffaut, simbólicamente, está mejor contada en la Edición Especial que en la versión original. Pero es la misma película excepto el montaje del segundo acto y la secuencia adicional en la que Dreyfuss entra en la nave nodriza y unas pequeñas tomas extras al comienzo de la película y la nueva secuencia del hallazgo del barco en mitad del desierto del Gobi. Salvo estas excepciones, es la misma película". Tras el fracaso económico de 1941 (1979, Steven Spielberg) se habló de hacer una secuela de 'Encuentros...' que se titularía 'Night skies' y que tendría a John Sayles como guionista y a Ron Cobb como director, siendo personalmente supervisada por Spielberg. Se decía que iba a ser una especie de Corazones indomables (1939, John Ford), en el que los indios se sustituirían por extraterrestres. Sin embargo, nunca llegó a realizarse. Lo que sí haría Spielberg en 1980 para reestrenar 'Encuentros...', y permitirle a Columbia recuperar parte del dinero que había perdido con 1941, fue lo que se dio en llamar la 'Edición Especial'. En realidad lo que se hizo fue suprimir 16 minutos del primer montaje estrenado y sustituirlo por otros 13 minutos antes no vistos. De estos últimos, 7 minutos habían sido ya cortados tras el preestreno que había tenido lugar en Dallas. Entre el material cortado y ahora recuperado estaba la canción "When you wish upon a star" de Pinocho (1940, Ben Shapersteen y Hamilton Luske). Y se filmaron 6 minutos adicionales.

Cómo se hizo

La música surge en sus orígenes como medio de comunicación, interacción y expresión mediante los elementos que la componen. Es universal, lo cual significa que todas las culturas, desde el principio de los tiempos, la conocen y la han utilizado con múltiples objetivos. La música es muy importante para nuestras vidas, y quizá sea su influencia sobre nuestro plano emocional lo que hace que conectemos tan fácilmente con sus mecanismos. Aunque existen múltiples instrumentos musicales, la voz es el que llevamos puesto. Es nuestro instrumento fundamental. Es irreemplazable. Ya durante el embarazo percibimos la voz de nuestra madre, y ésta se convierte en un elemento fundamental tanto para el establecimiento del vínculo como para incorporar pequeñas nociones de nuestra lengua materna. Aún antes de saber hablar, en fase preverbal, nuestro cuerpo y nuestra voz toman partido en múltiples juegos rítmicos y melódicos, movimiento e imitación, donde balbuceos, vocalizaciones y tarareos en diversos contextos de interacción y comunicación con el medio establecerán los pilares de nuestro posterior desarrollo del lenguaje. Aunque el procesamiento cerebral musical todavía es materia de estudio, sí se puede observar, dado que la música afecta a todo el cerebro a nivel global, que su relación con el lenguaje no solo es muy cercana, sino que ésta puede favorecer su desarrollo.

La conversación (BSO: Banda Sonora Original)

La conversación (BB: Banda Base)

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