Operación Avalancha
Operación Avalancha

Dirigida por

Matt Johnson

Año

2016

Relación con las Telecomunicaciones

Situación: Falso documental en torno al mito de que el alunizaje de 1969 fue una ficción realizada en un set de filmación y difundida a todo el mundo por televisión.

Situación: La escucha telefónica y su grabación en cinta magnetofónica, catalizador de la avalancha televisiva desde la Luna y precursor del debacle político en la Tierra.

Operación Avalancha: la visión de la NASA, la CIA y la Guerra Fría que en su día no se vio por televisión

Operación Avalancha, híbrido entre thriller y comedia, sitúa el inicio de su historia en 1967, cuando la CIA descubre que un espía ruso se ha infiltrado en la NASA para sabotear el programa Apollo. Con la intención de desenmascararlo, la agencia de inteligencia envía camuflados como documentalistas a dos de sus agentes a la agencia espacial. Una vez en destino, lo que descubren no es precisamente un espía ruso: Estados Unidos está en disposición de llegar a la luna pero no tiene la tecnología suficiente como para aterrizar en ella y los rusos podrían ganarles la partida. Para conjurar esa posibilidad, los documentalistas inician la llamada Operación Avalancha, no sin antes inspirarse técnicamente visitando los estudios en los que Kubrick, por esas fechas, está rodando "2001, una odisea del espacio".

Matt Jhonson, que ya había explorado las posibilidades del falso documental (The Dirties, 2013), dota a la imagen de un enorme realismo que nos hace sentir como si estuviéramos de vuelta a aquellos años. Además, el ajustado trabajo visual refuerza el juego de espejos que el film proyecta en la pantalla. Johnson se lo pasa bien con este juego de máscaras. La NASA, se intuye, no tanto.

Es interesante destacar que muchas secuencias fueron grabadas en las propias instalaciones de NASA, como se puede reconocer en algunos planos, especialmente en el MOCR (Mission Operator Control Room) de Houston. Puede sorprender que la NASA entre al trapo de proyectos que tratan sobre la conspiración lunar pero parece ser que el director y guionista del film, en la línea de su personaje, mintió para conseguir el permiso de filmación. Por otro lado, también hay que puntualizar que, al hacer uso de la documentación oficial y de las fotografías, se mezclan fechas y misiones que aún no se habían realizado por ser posteriores a 1967.

La película está totalmente filmada con cámara en mano por parte de un personaje que nunca conocemos, pero que está allí presente, dando fe, levantando acta, de lo que ocurre. Este recurso, el concepto idea de falso documental y la mezcla con material de archivo real sobre lo sucedido conforman la puesta en escena de --en el fondo y en la línea de 'El péndulo de Foucault', novela de Umberto Eco en la que los protagonistas inventan una teoría de la conspiración por pura diversión-- una alocada y divertida confabulación que en buena medida se burla de todos por igual: de los conspiranoicos que no alcanzan a ver lo ridículas que son sus teorías y de quienes, por el mero hecho de que haya conspiranoicos diciendo estupideces, asumen que se puede confiar en los gobiernos y los medios de comunicación en general y la televisión en particular.

Cómo se logró transmitir al mundo la llegada del hombre a la Luna.

Si bien los primeros intentos de transmitir la señal de televisión datan de la década de 1930 (los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 fueron los primeros Juegos televisados aunque la transmisión estuvo limitada a la ciudad de Berlín), en 1969 la televisión ya estaba establecida en gran parte de los países del mundo.

La carrera por llegar a la Luna no sólo era un asunto científico sino también propagandístico. Los soviéticos habían logrado mandar al espacio el primer satélite, el primer hombre y la primera mujer. Y la primera nave no tripulada que había llegado a la Luna también era rusa. Inmersos en el contexto de la Guerra Fría, para los estadounidenses no solo era importante poner al primer hombre en la Luna sino también mostrarlo a todo el mundo como prueba de la superioridad científica de los norteamericanos sobre los soviéticos. Pero lograr esta transmisión precisaba superar dos grandes retos: disponer de la capacidad técnica de transmitir una señal en audio y vídeo desde la Luna en directo y lograr convencer a la misma NASA que dejara transmitir tan compleja operación.

En la NASA, desde siempre, tanto los equipos técnicos como los astronautas se habían opuesto a incluir cámaras de TV en sus misiones, pues lo veían como una distracción no esencial para el cumplimiento de la misión, suponiendo además la pérdida de valiosa masa en una abarrotada cápsula espacial que podría haber sido utilizada para dispositivos, desde su punto de vista, más importantes.

De hecho, en los últimos meses de preparación para la histórica misión del Apolo 11, aún se debatía si se debían incluir cámaras de televisión en la cápsula lunar. Solo cuando gente clave como el primer director de vuelos de la NASA, Chris Kraft, y el director de relaciones públicas, Julian Scheer, se posicionaron a favor se consolidó la idea de que se debía incluir una cámara; no solo para dejar constancia para la posteridad del hecho sino también para mostrarle a los ciudadanos norteamericanos en qué se estaban gastando los dólares de sus impuestos.

Para comunicarse con la misión Apolo 11, la NASA levantó una red de comunicaciones con tres antenas de 26 metros de diámetro puestas de forma equidistante alrededor de la Tierra en Goldstone, California; Honeysuckle Creek, cerca de Canberra, Australia; y Fresnedillas de la Oliva, al oeste de Madrid, España. El objetivo era establecer una red entre Fresnedillas, Canberra y Goldstone que a pesar de la rotación terrestre mantuviera en permanente contacto a los astronautas con las antenas de la NASA, en Greenfeld, cerca de Washington, y desde allí con el centro espacial de Houston.

Las tres estaciones (fuente honeysucklecreek.net).



Si bien las tres fueron imprescindibles para el éxito de la misión, la estación de Australia fue la que sumistró las imágenes televisadas que recorrieron el mundo.

La construcción de la estación en Australia no estuvo exenta de problemas pues la misión se realizó durante el invierno en el hemisferio sur, lo que significó que se debieron levantar las antenas entre el frío y la nieve en un lugar a 1.200 metros de altura: el invierno de 1969 fue particularmente frío y caía mucha nieve y, en esas condiciones, alinear las antenas parabólicas es complicado porque los tornillos tienden a apretarse y es difícil moverlas para obtener la mejor señal.

El día de la misión del Apolo 11 la estación alcanzó a transmitir los primeros 8 minutos de la hazaña hasta que la NASA se cambió al Radiotelecopio Parkes, a 300 kilómetros de distancia hacia el norte, que estuvo recibiendo una mejor señal durante las siguientes dos horas y media de transmisión, tiempo durante el cual el radiotelescopio sufrió vientos de 100 kilómetros por hora que si bien no amenazaron a la antena, sí causó preocupación entre el equipo técnico aunque siempre con la tranquilidad de que en caso de una emergencia podían volver a retomar la señal de la estación de Honeysuckle Creek.

A las 22:54 del 20 de julio de 1969, hora de Nueva York (5:54 del día 21, hora de Madrid), se activó la cámara del módulo lunar para retransmitir los primeros pasos sobre la luna. Fue el evento televisado más visto en su tiempo: 600 millones de teleespectadores, la quinta parte de la población mundial para ese entonces.



Sin embargo, la misión lunar estuvo a punto de cancelarse, no por problemas relacionados con el cohete propulsor, la astrofísica o la astronáutica sino por falta de comunicaciones. Sólo tres de las veintitantas estaciones terrenas conectadas con la NASA alrededor del mundo tenían capacidad para mantener comunicación con la misión lunar. No se trataba de una red de comunicaciones cualquiera. La NASA requería un ancho de banda de 48 kilobits, para transportar señales de video, voz, telemetría y datos biomédicos. Pero, a finales de 1968, no había ningún medio capaz de transportar 48 kilobits a través del Atlántico o del Pacífico. Los cables submarinos sólo contaban con unos pocos y preciosos canales ocupados por el intenso tráfico telefónico pero se confiaba en los nuevos satélites Intelsat de la serie III para aportar esa capacidad.

Al acercarse la fecha del lanzamiento de la misión Apolo 11, uno de los satélites Intelsat sobre el Atlántico tuvo un fallo, obligando a poner en marcha un plan de emergencia consistente en agrupar doce circuitos paralelos, combinándolos para sumar los 48 kilobits necesarios. Un técnico, Donald E. Kimberlin, viajó con toda urgencia a Madrid para coordinar con Telefónica (Fresnedillas conectaba con Greenfeld a través de la estación de Telefónica en Buitrago) la búsqueda de esos circuitos. Según el relato de Kimberlin, él y Luis Terol, entonces Director de Servicios Internacionales de la CTNE, pasaron horas febriles negociando por teléfono con los operadores de toda Europa la desconexión de circuitos telefónicos para asignarlos a la crítica misión.

Gracias a esa cooperación, dos horas y cinco minutos antes del lanzamiento (la hora T), la NASA pudo contar con el ancho de banda que requería, y así se evitó la postergación de la misión, que hubiera dado la razón a los escépticos, que no eran pocos. Y llegado el momento del alunizaje, la señal de televisión recibida en Australia y retransmitida por el satélite que cubría el océano Indico fuera captada en Alemania, desde donde se transportó por la red terrestre a todo el continente.

Vídeos

Estamos en 1967 y la Guerra Fría está caliente, muy caliente, con la carrera espacial como punta de lanza. La CIA cree que un espía ruso se ha infiltrado en la NASA para sabotear el programa Apollo y a alguien se le ocurre la idea de infiltrar a unos agentes del departamento de audiovisual para que se hagan pasar por documentalistas y desenmascaren al topo. Un plan sencillo.

Operation Avalanche (Trailer)

De todas las teorías conspirativas existentes, la más célebre es aquella que dice que el hombre no llegó realmente a la luna y que las imágenes que todos vimos por televisión no eran más que una selecta ficción rodada por Stanley Kubrick por encargo de la NASA que, deseperadamente, buscaba anticiparse a la URSS en la carrera espacial en plena Guerra Fría. Si tal conspiración ha calado ha sido porque un año antes del supuesto alucinaje Kubrick había dejado estupefacto al mundo con el realismo visual de "2001, una odisea del espacio".

Reanimating Kubrick in Operation Avalanche

Motion Designer Christian worked with his brother and Composer Wolfgang for 18 months on this shortfilm. The foundation were thousands original NASA photographies, taken from the Astronauts during the Apollo Missions, which were released in September 2015. It is an animated collage using different techniques to bring the stills to life. This short film is dedicated to all people who believe in peaceful expansion of our borders. In the year 1957 the cold war expands to space. The Soviet-Union sends Sputnik as the first manmade object into earth-orbit. 3 years later Yuri Gagarin enters space as the first man in space. The so called "Space Race" seems to be decided. But in 1961 President Kennedy promised to send American Astronauts to the moon. The Apollo Project was born. A space ship had to be built that is strong enough to escape earth's gravitation, land on the moon and bring the crew safely back to earth.

Lunar

16.07.2009: Ya podemos ver con más claridad cómo Neil Armstrong y Edwin Aldrin descendieron a la superficie lunar el 20 de julio de 1969. Ha sido gracias a los esfuerzos de la NASA, que ha hecho público un vídeo mejorado del directo del paseo por la Luna del Apollo 11. Así, en la grabación, podemos ver 15 momentos clave del paseo histórico de Armstrong y Aldrin. La NASA ha empleado las mejores copias de la emisión disponibles, algunas de las cuales han permanecido guardadas durante cerca de 40 años. En las imágenes vemos cómo los astronautas descienden muy poco a poco por la escalerilla del Apollo 11, guiados por los técnicos de Houston, y cómo se mueven con gran dificultad para proceder a realizar su misión.

Revive el primer paseo por la Luna de Armstrong y Aldrin

Reportaje de 'Informe Semanal' de 1979 que recuerda el histórico alunizaje realizado diez años atrás.

Apolo XI, el hombre en la Luna

El pueblo de Fresnedillas, en Madrid, acogió entre 1965 y 1984 una de las tres únicas bases del mundo de seguimiento de las misiones espaciales. Su papel fue fundamental en la misión Apollo. RTVE.es ha hablado con antiguos trabajadores y especialistas de Fresnedillas para rememorar los intensos momentos de julio de 1969. Programa de fecha 18-jul-2009.

Fresnedillas vivió de primera mano la llegada del hombre a la Luna

Luis Ruiz Gopegui, antiguo director de la Estación Espacial de Fresnedillas de la Oliva, nos habla de la contribución española al proyecto Apolo XI.

Contribución española al Apolo XI

El Dr. Manuel Bautista, ex director del complejo NASA Madrid Space Tracking (y más tarde Director General de INTA) entrevistado en Fresnedillas durante las celebraciones del 40 aniversario del Apolo 11 en julio de 2009.

Dr. Manuel Bautista

Antecedentes de la recepción de TV de la emisión lunar del Apollo 11.

Background to where the Apollo 11 Lunar TV broadcast was received

Stan Lebar, director del programa Westinghouse para cámaras de televisión Apollo, presenta la cámara de televisión de superficie lunar Apollo 11 y también la cámara de color Westinghouse que se utilizó en Apollo 10 y en el Módulo de Mando de Apollo 11.

The Apollo 11 EVA TV Camera

En 2010, este vídeo promocional de 7 minutos fue creado para mostrar el complejo DSSC (Deep Space Communication Centre) de Madrid y su historia.

Madrid Deep Space Communication Centre

En 2010, este vídeo promocional de 7 minutos fue creado para mostrar el complejo DSSC (Deep Space Communication Centre) de Canberra.

Canberra Deep Space Communication Centre

155
Foro

Foro Histórico

de las Telecomunicaciones

Contacto

Logo COIT
c/ Almagro 2. 1º Izq. 28010. Madrid
Teléfono 91 391 10 66 coit@coit.es
Logo AEIT
c/ General Arrando, 38. 28010. Madrid
Teléfono 91 308 16 66 aeit@aeit.es

Copyright 2017 Foro Histórico de las Telecomunicaciones