Ralph rompe Internet
Ralph rompe Internet

Dirigida por

Rich Moore, Phil Johnston

Año

2018

Etiquetas

2010 | Internet

Relación con las Telecomunicaciones

Situación: Internet, el milagro más bonito que he visto en mi vida.

Situación: Reflexión sobre la adaptación tecnológica y los conflictos de Internet.

Ralph rompe Internet: adaptándose a la nueva realidad (ya estamos on-line)

Visualizar Internet, he aquí una vieja ambición del cine fantástico de las dos últimas décadas. Desde 'La red' (1995, Irwin Winkler) y su primigenia conspiranoia antidigital, o 'Hackers. Piratas informáticos' (1995, Iain Softley) y sus aventuras por un entorno virtual que en su momento no se entendía del todo, Internet, su jerga, sus webs, sus navegadores, han formado parte del imaginario reciente del género.

Ahora, con los espectadores en la nube de las redes sociales y los dispositivos móviles y corporales ('wearables'), Internet ha pasado a ser una cotidiana panacea digital y se ha convertido en núcleo argumental de technothrillers, comedias románticas, odiseas de terror protagonizadas por el fantasma de la máquina y algunos retratos generacionales con formato de relato costumbrista adolescente. Internet ya está por todas partes, y en el cine está en todos los géneros.

Los clásicos Disney han marcado la infancia de varias generaciones y todo indica que así seguirá siendo. La factoría Disney rara vez se había preocupado en hacer una secuela de alguno de ellos. Durante muchos años las esquivaron aunque la única excepción a la norma fue ‘Los rescatadores en Cangurolandia’ (1990, Hendel Butoy, Mike Gabriel), una estimable aventura que incluso superaba a su predecesora, Los rescatadores (1977, John Lounsbery, Wolfgang Reitherman, Art Stevens).

El problema llegó con los lanzamientos directos a vhs o dvd pues en la mayoría de los casos hubiese sido mejor que no hubiese sido así. Con el tiempo, esa política ha ido perdiendo peso en la compañía y ahora ha optado por las secuelas de algunas de sus películas más recientes. Así, 'Frozen 2' llegará en noviembre de 2019 y ahora, abriendo camino, llega 'Ralph rompe Internet'.

Al final de ¡Rompe Ralph! (2012, Rich Moore), Ralph, Vanellope y demás personajes de los videojuegos vivían felices en su local recreativo. Pero el mundo no para de girar y la tecnología de avanzar, así que cuando un router wifi se conecta a la regleta, un nuevo mundo aparece ante la intrépida Vanellope y el buenazo de Ralph. Vanellope lo define fascinada, "Internet, el milagro más bonito que he visto en mi vida", a la par que queda seducida por un videojuego de carreras llamado Slaughter Race. Por su parte, Ralph se enfrenta al terror de cualquier celebridad moderna: leer los comentarios que la gente deja en internet sobre él.

La película también habla sobre el ciberbullying: si bien Internet es un lugar maravilloso donde podemos interactuar con personas de todo el mundo, también tiene un lado oscuro que puede victimizar a las personas y aprovecharse de sus inseguridades. Y, sobre todo, plantea un conflicto muy adulto: afrontar el fin de la amistad o, al menos, aceptar sus mutaciones.


Disney prepara para el otoño de 2019 su plataforma de streaming. Llega tarde a un mercado que domina Netflix y que tras la llegada de Disney se asentará, presumiblemente dejando vencedores y vencidos. 'Ralph Rompe Internet' es también un enorme anuncio de su poderío: la recreación de internet incluye sus emblemáticas princesas (avatares residentes en la web 'Oh My Disney' que se ponen al día, no solo en vestimenta), las ramificaciones de Star Wars (con la aparición de C3PO), y el universo Marvel (con cameo animado del fallecido Stan Lee). Puede que Disney llegue tarde pero llegará con todo.

Declaraciones de Clark Spencer, productor, sobre la película en particular, la animación en general y la distribución en especial.

En la primera película, el director Rich Moore tuvo la idea de contar una historia sobre su infancia, lo que se tradujo en el salón recreativo. Es una gran historia, sobre todo al tener a estos dos personajes, dos inadaptados que se encuentran el uno al otro, en un mundo tan particular como el recreativo. Cuando empezamos a pensar en una nueva historia que contar, no nos emocionamos especialmente hasta que llegó la idea de usar Internet.

Desde el principio pensamos que 'Rompe Ralph' sería una única película y que no tendría secuelas, pero una vez Internet empezó a rondar nuestras cabezas, nos empezamos a entusiasmar sobre ese universo; sobre lo vasto que podía ser y cuanto podría ampliar nuestras miras en cuanto a lo que podíamos hacer y lo que podíamos contar, y sobre cómo el público de todo el mundo sabe lo que es Internet. Esto es lo que nos ha emocionado. Coger a dos personajes queridos y ponerlos en un mundo completamente diferente y que se desmarca por completo del primer filme.

Los directores empezaron a desarrollar la idea justo cuando se estrenó 'Rompe Ralph' a finales de 2012, aunque se tomaron un descanso. Volvieron a trabajar en 'Ralph Rompe Internet' hará cosa de dos años y medio, así que, en total, estaríamos hablando de un total de cuatro años de proceso creativo. Empezamos con un equipo muy pequeño de unas veinticinco personas y hemos crecido hasta las cuatrocientas cincuenta.

Ralph Rompe Internet' es la historia de dos amigos que van a Internet. Ralph sólo quiere conseguir un volante para el videojuego y volver al salón recreativo del pueblo y recuperar su vida normal, pero Vanellope va a enamorarse de Internet y la va a situar en el polo opuesto. Es la historia de dos buenos amigos que tienen que tomar la decisión de si deberían continuar sus vidas por caminos separados; es de ahí de donde sale la verdadera emoción de la historia y es algo que todos hemos experimentado, ya sea como adultos que dejan a sus hijos irse llegado el momento o como niños viendo a nuestros amigos mudarse a otras ciudades.

En cuanto a las marcas comerciales, tuvimos que pensar qué marcas tenían más sentido para nuestra narrativa, y lo que hemos intentado hacer es que bajo ningún concepto pareciese que la inclusión de estas marcas era algún tipo de anuncio o promoción, porque ese no debería ser el objetivo de la película.

Para nosotros era cuestión de qué encajaría de forma más orgánica en nuestro largometraje, porque no estamos ante una versión de Internet pasada por el filtro de Ralph, vamos a ver Internet directamente y a descubrir sus entresijos. Esta es una de las partes más divertidas de esta película y nuestro uso de eBay es uno de los mejores ejemplos sobre cómo emplear una marca para desarrollar la narrativa.

¿Cómo encuentras una pieza de recambio para un videojuego que ya no existe? Probablemente en un sitio como eBay. Así que cogimos las bases del funcionamiento de esa página web y la convertimos en una especie de casa de subastas en la que todo el mundo está pujando; algo comprensible y divertido para todo tipo de públicos y que, además, no parece un anuncio.

Cuando dentro de la película vamos a una web como "Oh My Disney", vamos a pasarlo bien con los personajes relacionados con ella. Vamos a ver personajes de Marvel y Pixar en este área, pero la historia no va sobre las princesas o sobre "Oh My Disney"; tan sólo es una de las paradas de nuestra aventura por Internet y hay muchas más páginas web que hemos tratado de personificar.

Cuando creamos estos personajes nos enamoramos de ellos. Esta es la primera vez que he podido trabajar en una segunda parte con los mismos personajes y ha sido muy divertido volver junto a ellos y llevar el mundo del recreativo a Internet, pero creo que la clave está en tener una historia que quieras contar realmente. Hasta que los directores dijeron "qué pasaría si llevásemos a Ralph y Vanellope a Internet" no había nada que nos invitase a hacer una secuela de 'Rompe Ralph', pero esto nos emocionó muchísimo sobre cómo podríamos desarrollar una historia sobre estos dos amigos siendo desafiados por un nuevo mundo. Así que esta es la clave si quieres regresar junto a personajes con los que has trabajado previamente: tener una gran historia que quieras contar.

'Lilo & Stich' (2002, Dean DeBlois, Chris Sanders) fue un largometraje 2D dibujado a mano; fue mi primera película y aprendí todo sobre cómo realizar filmes de ese tipo. Cuando hice mi siguiente película, 'Bolt' (2008, Byron Howard, Chris Williams), fue en CGI 3D y tuve que aprender un nuevo proceso de trabajo desde cero. Lo verdaderamente emocionante de esto fue el poder crear un mundo más inmersivo de lo que puedes lograr en 2D. Ambos medios permiten contar historias increíbles, pero hay algo del CGI que permite sentir al público que ese mundo que has creado tiene profundidad y existe realmente.

Desde 'Bolt', tanto en 'Zootrópolis' (2012, Byron Howard, Rich Moore, Jared Bush) como en 'Rompe Ralph' y, por supuesto, en esta secuela, puedes ver cómo hemos evolucionado en cuanto a lo que nos permite la tecnología. De ningún modo hubiésemos podido hacer esta película hace diez años, hay demasiados requerimientos a nivel de software, hardware y tiempo de procesado que nos permiten crear este mundo. En cada película he aprendido cosas nuevas, y es lo verdaderamente emocionante de este trabajo.

No creo que el 2D sea menos efectivo en términos narrativos que el CGI. Me encantan las películas 2D que siguen haciéndose hoy día y que cuentan buenas historias. Creo que lo bueno de Disney como estudio es que permite a los creativos elegir en qué medio contar sus historias, y dependiendo de la historia que tengan en mente, convertirla en una película animada a mano o por ordenador.

Por el momento, muchos cineastas adoran lo que el CGI puede hacer en cuanto a la construcción de mundos respecta pero, en términos narrativos, creo que el medio no importa, incluso en acción real: puedes contar una historia en acción real, en animación, en blanco y negro, en stop motion... Hay muchas formas diferentes de contar una historia; siempre y cuando sea una gran historia, el público acudirá a verla y la disfrutará.

Hay un par de cosas que me interesan de la animación. La primera de ellas es que te permite viajar a mundos a los que es imposible llegar con las películas de acción real. El ordenador nos permite crear mundos fantásticos y elevar a niveles muy superiores cualquier cosa que pudieses hacer en acción real. Pero lo más importante para mí es que las películas de animación llegan a gente de todas las edades y de todos los rincones del mundo, y pueden generar un gran impacto en ellos. La acción real puede conseguir esto en algunas ocasiones, no siempre; pero la narrativa de la animación está en una posición que la hace disfrutable por niños y adultos.

Lo último que diré al respecto es que el cine de animación está lleno de artistas. Tengo que trabajar día a día con artistas increíbles que crean cosas de la nada, cosas que no existen; si quieres crear esta habitación, tienes que construir cada elemento que hay en ella, no basta con poner cámaras y filmar. Para mí, es algo emocionante.

No creo que las salas de cine estén en peligro; este es el punto de vista optimista de alguien que adora ver películas en pantalla grande. Si miras atrás en el tiempo, cuando llegó la televisión todo el mundo dijo que los cines iban a desaparecer, igual que con la llegada del VHS, pero nunca desaparecieron. Si quieres tener una experiencia tan increíble como ver una película en pantalla grande, vas a querer verla en un cine.

No hay duda de que estas otras opciones de distribución en plataformas de streaming van a continuar cambiando el mundo, pero creo que la gente va a seguir queriendo ir al cine y tener experiencias colectivas en una sala la noche de estreno. Lo que es seguro es que veremos un incremento del número de productos creativos y las diferentes formas en que podamos disfrutarlos.

Vídeos

Salimos de los recreativos y nos adentramos en el mundo inexplorado, expansivo y emocionante de Internet. Ralph y su compañera Vanellope von Schweetz tendrán que jugárselo todo viajando por la red de redes en busca de una pieza de repuesto que salve Sugar Rush, el videojuego de Vanellope. Y para complicar más las cosas, Ralph y Vanellope dependen de los ciudadanos de Internet, los llamados 'ciudanets', para que les ayuden a desenvolverse en ese novedoso mundo. Entre ellos está una empresaria de Internet llamada Síii, que es el algoritmo estrella y el alma de "BuzzTube", la página web más de moda del momento y que permite monetizar los corazones resultantes de hacer clic sobre 'me gusta'. Y también, hay una vistosa página llamada "Oh My Disney".

Tráiler

¡Oh, vaya toalla! ¡Qué pasada! Es el milagro más bonito que he visto en mi vida.
Nota: En el capítulo 3 de 'La guía del autoestopista galáctico' (1979) se explica que: "La toalla es el objeto más útil que el autoestopista intergaláctico puede llevar consigo". Douglas Adams, el autor de la Guía del autoestopista galáctico, interesado en las tecnologías de la información y las nuevas formas creativas, enamorado de los ordenadores, y friki como el que más, falleció el 11 de mayo de 2001 y justo dos semanas después, el 25, sus fans decidieron rendirle un homenaje celebrando el Día de la toalla en su recuerdo. Para muchos de los fans de la novela, 'La Guía' es una de las creaciones más proféticas de Douglas Adams pues se adelantó al uso de los teléfonos móviles, Internet, e incluso a los PDAs del tipo Blackberry. Así que no es de extrañar que Vanellope exclame 'Vaya toalla' cuando ve Internet por dentro. No es para menos.

Escena: Estamos en Internet

El ansia del texto predictivo en las búsquedas.

Anuncio: Eusabio

Clark Spencer: "Vanellope es una princesa, es la princesa de la primera película, y tuvimos que pensar cómo ponerla en una escena en la que se da cuenta de que es alguien que ella desconocía y empieza a sentir una afinidad con estos otros personajes del canon Disney. Nunca hemos tenido a todas las princesas Disney juntas y fue una escena que llevó mucho tiempo crear y encontrar ese equilibrio entre ser muy respetuosos con sus personalidades originales, pero también expandirlas en términos de quienes son dentro del grupo. Las princesas que aparecen en 'Ralph Rompe Internet' no son las princesas Disney reales, sino los avatares de estas princesas en una página web llamada 'Oh My Disney'. En muchos casos, cuando ves el metraje online, puede parecer diferente al original en cuanto a color se refiere; así que en lo que respecta al color de la piel de Pocahontas, fuimos muy fieles al original, y creo que el problema es que cuando ves los clips online parecen 'lavados' ".

Anuncio: Princesas

El 18 de noviembre de 1928 se estrenó 'Willy y el barco de vapor'.

¡Feliz 90º Aniversario, Mickey Mouse!

Entrevista con los directores y el productor.

Ralph rompe Internet: Entrevista con sus directores y productor

"Slaughter Race", con Melo Moreno, es la segunda canción de los créditos finales oficial para España de la película. Vídeoclip con escenas de la película.

Videoclip: Slaughter Race

Melo Moreno alcanzó la fama en YouTube con su identidad de Yellow Mellow y hace unos meses lanzó un disco al mercado con el que está convirtiéndose en un fenómeno musical. Que esta joven nacida en Perpiñán hace casi 30 años agarrase la guitarra y se arrancara a cantar no es una sorpresa para sus más de tres millones de suscriptores en sus dos canales de YouTube, donde ya conocían sus cualidades. De hecho, antes incluso de que su carrera musical arrancara con mayor solidez gracias la publicación de su primer disco, una de sus canciones, Phanton Limb, superó en el primer fin de semana en ventas en iTunes a la mismísima Lady Gaga. La permeabilidad de medios es lo que ha permitido que los youtubers encuentren más canales donde expresar sus inquietudes creativas. Y son aquellos que empezaron en esta red social en sus comienzos los encargados de abrir camino a los que vienen después porque, guste o no a los mayores, en YouTube se mueve un buen porcentaje de los futuros creadores.

El ascenso de Yellow Mellow: de pionera de Youtube, a superar a Lady Gaga

Zero, primer tema de los créditos finales, interpretado por Imagine Dragons. El vídeo corresponde a la actuación con motivo de la presentación de la película en Hollywood.

Zero (Live From Jimmy Kimmel Live!)

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