MEUCCI, Antonio
MEUCCI, Antonio

Descripción

Antonio Meucci nació en Florencia en 1808. Fue el inventor del teléfono, pese a que históricamente la "paternidad" del aparato se atribuyó al estadounidense de origen escocés, Alexander Graham Bell.

Biografía

Antonio Santi Giuseppe Meucci nació en 1808 en Florencia, donde estudió dibujo y mecánica en la Accademia di Belle Arti. Hacia 1834 trabajó como mecánico en el Teatro Pergola de Florencia, encargado de diseñar nueva maquinaria para el cambio de escenarios durante las representaciones.

Tras haber sido acusado y encarcelado en su Florencia natal por participar en una conspiración del Movimiento de Unificación Italiana, Antonio Meucci aceptó en 1835 una oferta de un empresario teatral cubano para hacerse cargo del puesto de jefe de mecánica en el Teatro Tacón de La Habana.

De esta manera Meucci y su esposa se establecieron en Cuba en donde gozaron de una buena condición económica, que le permitió comprar libros e instrumentos para un pequeño laboratorio que instaló en una de las habitaciones de su vivienda, creando una pequeña empresa de galvanostegia para el tratamiento de objetos metálicos, en su mayoría por encargo del ejército colonial español. Esta iniciativa le reportó una pequeña fortuna y cierta notoriedad en La Habana.

Meucci seguía al mismo tiempo con sus experimentos e investigaciones interesándose por la electroterapia, llegando incluso a realizar tratamientos a enfermos reumáticos.

En 1849 en el curso de uno de estos tratamientos, el paciente sujetaba una placa de cobre conectada a los hilos conductores y Meucci se fue a otra habitación en la que disponía del instrumento que regulaba la corriente suministrada, lo conectó a una batería e indicó al paciente que introdujera la placa en la boca. El hombre dio un grito de dolor por efecto de la descarga y Meucci, desde la otra habitación, notó cómo el sonido le había llegado con más claridad de lo que sería normal dada la distancia a que se encontraba el paciente. En seguida acercó su oído al instrumento desde el que estaba administrando la corriente y comprobó que podía escuchar la voz del paciente a través de él.

Meucci quiso repetir el experimento y, para evitar una nueva descarga en el paciente, aisló la placa de cobre con una especie de embudo que alojó en la boca del paciente pidiendo a éste que hablara. Meucci se fue a la otra habitación y pudo comprobar que efectivamente la voz del hombre llegaba hasta él a través de los conductores con mucha claridad. Había nacido el "telégrafo para la comunicación mediante la voz" o "teletrófono", como Meucci lo denominó.

En febrero de 1850 el Teatro Tacón sufrió un incendio quedando totalmente destruido. El empresario teatral partió con su compañía hacia Nueva York y Meucci les acompañó en estableciéndose en Staten Island. Montó un laboratorio en su nueva vivienda y en 1852 continuó con sus experimentos sobre el teléfono instalando una línea entre el laboratorio en el sótano y el primer piso de su casa. En 1854 introdujo en el diseño un electroimán de herradura, en 1858 un modelo perfeccionado del tipo con bobina y en 1859 un diafragma metálico.

Hacia 1860 la situación económica de Meucci era delicada, subsistía con una pequeña fábrica para la producción de velas de alumbrado y a pesar de haber mejorado mucho su calidad con diversas invenciones, al unirse con especuladores para su explotación desconociendo la lengua inglesa, salió mal parado de este negocio. Lo mismo le ocurrió hacia 1865 cuando inventó un nuevo proceso para la fabricación de papel de alta calidad.

En 1870 Meucci plasma en su cuaderno de notas esquemas de diversos circuitos telefónicos en los que emplea bobinas de carga. En realidad ya en 1862 había efectuado experimentos con esta disposición de la bobina en medio de la línea de transmisión. De lo avanzado de las ideas de Meucci da fe el dato de que la bobina de carga no empezó a ser usada en las líneas telefónicas hasta principios del siglo XX.

Meucci se decide finalmente a solicitar la patente de su invento, pero como no dispone de 250.-$ para obtener una patente definitiva, lo registra provisionalmente como 'sound telegraph' el 28 de diciembre de 1871 con la posibilidad de renovar la patente en los dos años siguientes. Presenta su 'telégrafo parlante' a un empresario llamado Edward B. Grant, vicepresidente de una filial de la Western Union Telegraph Company, en la trabajaban como consultores Alexander Graham Bell y Elisha Gray, haciendo entrega de abundante documentación sobre su invento. Al no recibir respuesta durante dos años Meucci pide le devuelvan su material y Grant responde que lo han perdido.

En diciembre de 1874, Antonio Meucci no puede pagar los 10.-$ necesarios para renovar su patente y la pierde. Dos años más tarde, Alexander Graham Bell registró una patente de un aparato de transmisión de la voz y creó la Bell Telephone Co. de ámbito nacional.

Meucci no pudo hacer nada pues su delicada situación económica le impedía tomar cualquier iniciativa legal contra Bell.

En 1882 después de leer un artículo en un periódico sobre el invento de Bell, Meucci se decidió, con la ayuda de un amigo, a enviar una carta a diversos diarios dando cuenta de sus investigaciones sobre el teléfono y su disposición a mostrar, a quien se lo pidiese, toda la documentación y aparatos que había desarrollado durante décadas.

La repercusión de esta carta fue grande y poco tiempo después un representante de la Bell Telephone Co. contactó con Meucci a fin de conocer sus pretensiones.

Mientras tanto en Philadelphia nacía, con un notable apoyo financiero, una nueva compañía, la Globe Telephone Co.

Tan pronto la Bell Co. tuvo conocimiento de que esta compañía estaba en negociaciones con Meucci para la adquisición de los derechos de explotación de sus inventos, presionó a su representante a fin de que llegara, cuanto antes, a un acuerdo amistoso con Meucci.

Pero ya era demasiado tarde, las negociaciones habían concluido con un contrato entre Meucci y la nueva compañía, firmado en septiembre de 1883.

Este acuerdo alarmó en gran medida a la compañía de Bell que intentó, en vano, llegar a una solución amistosa con la Globe Co., pero los representantes de esta estaban convencidos de la prioridad de Meucci en la invención del teléfono y rechazaron cualquier arreglo amistoso.

La Globe Co. comenzó la comercialización de teléfonos diseñados por Meucci, al mismo tiempo que se formulan varias denuncias contra la Bell Co. La prensa comienza a airear la historia de Meucci; como en 1871 había obtenido su solicitud provisional de patente y como de manera misteriosa había desaparecido de la Oficina de Patentes cualquier documento relacionado con ésta.

En esta atmósfera propicia la Globe Co. decidió en octubre de 1885 proceder legalmente contra la Bell Co. y Graham Bell, reclamando la intervención del gobierno en el asunto. Pero la Bell Co. tomó la iniciativa y en noviembre presentó una demanda contra la Globe Co. por infringir su patente sobre el teléfono. En el juicio que siguió declararon numerosos testigos a favor de Meucci, entre ellos e pintor Nestore Corradi que en 1857, en una visita a la casa del inventor, había realizado un dibujo de dos personas hablando por su teléfono, tal como lo había visto.

Pero todo fue en vano, la decisión del juez Wallace, en julio de 1887, fue totalmente favorable para la Bell Co.

El proceso que el gobierno de los Estados Unidos había emprendido contra la Bell Co. en 1885, a instancias de la Globe Co., fue archivado en 1896.

Sin embargo. el 11 de junio de 2002, el Boletín Oficial de la Cámara de Representantes de los EE.UU. publica la Resolución Nº269 por la que se reconoce que fue Meucci antes que Graham Bell el inventor del teléfono. Por su interés histórico se transcribe a continuación:

"In the House of Representatives, U.S.,

June 11, 2002.

Whereas Antonio Meucci, the great Italian inventor, had a career that was both extraordinary and tragic;

Whereas, upon immigrating to New York, Meucci continued to work with ceaseless vigor on a project he had begun in Havana, Cuba, an invention he later called the 'teletrofono', involving electronic communications;

Whereas Meucci set up a rudimentary communications link in his Staten Island home that connected the basement with the first floor, and later, when his wife began to suffer from crippling arthritis, he created a permanent link between his lab and his wife's second floor bedroom;

Whereas, having exhausted most of his life's savings in pursuing his work, Meucci was unable to commercialize his invention, though he demonstrated his invention in 1860 and had a description of it published in New York's Italian language newspaper; Whereas Meucci never learned English well enough to navigate the complex American business community;

Whereas Meucci was unable to raise sufficient funds to pay his way through the patent application process, and thus had to settle for a caveat, a one year renewable notice of an impending patent, which was first filed on December 28, 1871;

Whereas Meucci later learned that the Western Union affiliate laboratory reportedly lost his working models, and Meucci, who at this point was living on public assistance, was unable to renew the caveat after 1874;

Whereas in March 1876, Alexander Graham Bell, who conducted experiments in the same laboratory where Meucci's materials had been stored, was granted a patent and was thereafter credited with inventing the telephone;

Whereas on January 13, 1887, the Government of the United States moved to annul the patent issued to Bell on the grounds of fraud and misrepresentation, a case that the Supreme Court found viable and remanded for trial;

Whereas Meucci died in October 1889, the Bell patent expired in January 1893, and the case was discontinued as moot without ever reaching the underlying issue of the true inventor of the telephone entitled to the patent; and

Whereas if Meucci had been able to pay the $10 fee to maintain the caveat after 1874, no patent could have been issued to Bell

Now, therefore, be it

Resolved, That it is the sense of the House of Representatives that the life and achievements of Antonio Meucci should be recognized, and his work in the invention of the telephone should be acknowledged."

Fracasado en su afán por ser reconocido como el verdadero inventor del teléfono, Antonio Meucci fallece en 1889 a la edad de 81 años en la más absoluta pobreza en Staten Island (NY).

Más información

http://www.italianhistorical.org/page42.html

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