El Foro Histórico de las Telecomunicaciones aborda los retos para proteger la infraestructura de cables submarinos que sostiene internet
El Espacio Fundación Telefónica acogió el pasado 4 de noviembre el encuentro ‘Resiliencia en cables submarinos: geopolítica, riesgos, amenazas y regulación’, organizado por el Foro Histórico de las Telecomunicaciones (FHT) de la Asociación y Colegio de Ingenieros de Telecomunicación (AEIT-COIT), con motivo de la publicación del folleto divulgativo 200 mil leguas de cables submarinos. Construyendo la senda invisible de internet. La convocatoria fue todo un éxito, con 646 asistentes en total, de los cuales 139 participaron presencialmente y 507 vía streaming.
Con presencia del Decano-Presidente de la AEIT-COIT, Juan Carlos López, abrió la sesión y dio la bienvenida Sandra Gutiérrez, responsable de Patrimonio Tecnológico y Archivo Histórico de Fundación Telefónica, quien puso de relieve la importancia de unas infraestructuras que, pese a su invisibilidad, hacen posible buena parte de las comunicaciones actuales. Recordó la evolución histórica de estos sistemas, desde los primeros cables telegráficos y coaxiales hasta las actuales redes de fibra óptica, y destacó la complejidad técnica de su despliegue, mantenimiento y reparación.
A continuación, Carlos Dasi, coordinador de la senda de cables submarinos del Foro Histórico de las Telecomunicaciones, presentó el encuentro. Como introducción se proyectó un vídeo de la Marconi Society mostrando la dependencia de la sociedad actual de las infraestructuras físicas que sostienen internet y la necesidad de abordar su resiliencia desde una perspectiva internacional y multidisciplinar.
Geopolítica, seguridad y capacidad de respuesta
La primera intervención corrió a cargo de Sebastián Puig, fundador y CEO de SP STRATUM y consultor en seguridad y defensa, quien abordó la relación entre los cables submarinos, la seguridad y la prosperidad económica. Puig, coronel de Intendencia de la Armada en la reserva, subrayó que las infraestructuras digitales no pueden entenderse al margen de las tensiones geopolíticas y de las dependencias estratégicas que comportan.
“La geopolítica llega a las empresas a través de sus datos, su energía y sus suministros”, señaló, advirtiendo de la vulnerabilidad física de las redes submarinas y la dificultad para vigilar lo que sucede bajo el mar, convirtiéndolas en instrumentos de presión.
Frente a estos riesgos, defendió la necesidad de reforzar la vigilancia de los puntos estratégicos, disponer de recursos para una recuperación rápida y establecer mecanismos de coordinación entre operadores y autoridades: “Proteger los cables submarinos significa proteger nuestra prosperidad y nuestra seguridad”.
El mantenimiento marítimo y la resiliencia de las redes
A continuación, y desde la perspectiva industrial, Ana Chamón, presidenta del Grupo de Trabajo del Sur de Europa de ESCA (Asociación Europea de Cables Submarinos) y responsable comercial de mantenimiento marítimo en Alcatel Submarine Networks (ASN), explicó cómo se organiza el mantenimiento de estas infraestructuras y qué capacidades requiere su reparación.
Chamón presentó el papel de los buques cableros, los depósitos de repuestos y los acuerdos internacionales de mantenimiento, así como las herramientas tecnológicas que permiten anticipar posibles incidencias. Entre ellas, destacó los sistemas de identificación automática de buques (AIS) y las tecnologías de detección acústica distribuida (DAS), que pueden contribuir a identificar movimientos o actividades potencialmente perjudiciales para los cables.
“El cable más resiliente es el que no tiene que repararse”, afirmó, poniendo el acento en la prevención y en la importancia de disponer de medios humanos, técnicos y logísticos preparados para actuar cuando se produce una avería.
Seguidamente, Patricia Ruiz, responsable de Operaciones y Mantenimiento Marino de Telxius, profundizó en los riesgos desde el punto de vista de los operadores y en las medidas que se aplican para proteger la infraestructura. Recordó que las amenazas más habituales siguen estando relacionadas con la actividad humana, especialmente en las obras marítimas, los dragados, las redes de pesca y las anclas de los barcos, aunque también existen riesgos derivados de fenómenos naturales y de nuevas amenazas híbridas y cibernéticas.
“La mejor medida de todas es un buen diseño del tendido del cable”, apuntó Ruiz, defendiendo cómo una adecuada planificación del trazado, las campañas de concienciación, la supervisión del tráfico marítimo y el mantenimiento preventivo son elementos fundamentales para reducir las averías. También expuso la complejidad de las operaciones de reparación, que requieren ingeniería especializada, buques específicos, repuestos y permisos.
El reto regulatorio: facilitar la inversión y acelerar las reparaciones
La última ponencia correspondió a Alberto Moreno, director de Regulación de Telefónica España, quien analizó la evolución del marco normativo europeo y los principales desafíos regulatorios para reforzar la resiliencia de los cables submarinos.
Moreno explicó que su importancia trasciende el ámbito de las telecomunicaciones, puesto que condiciona el funcionamiento de servicios digitales, operaciones financieras, administraciones públicas y herramientas de inteligencia artificial. Puso de manifiesto asimismo que, aunque la redundancia de las redes en malla permite desviar el tráfico cuando se produce una avería, daños simultáneos pueden comprometer la continuidad de los servicios.
Entre los principales retos identificó la escasez de buques cableros y de capacidad de reparación, señaló cuellos de botella en el suministro de materiales y, especialmente, en la complejidad administrativa para desplegar nuevos cables y realizar intervenciones urgentes. En este sentido, reclamó una regulación más coordinada y procedimientos ágiles: “La regulación tiene que ayudar, no tiene que ser un peso. Tenemos que ir a resultados, no a formularios”.
Un debate sobre cooperación, soberanía digital y futuro de las comunicaciones
Tras las ponencias, Carlos Dasi moderó una mesa redonda en la que los cuatro especialistas profundizaron en algunos de los principales desafíos de la infraestructura submarina. Entre las cuestiones abordadas figuraron la capacidad de las redes para soportar cortes simultáneos, la identificación de posibles sabotajes, los tiempos de reparación, las dificultades administrativas y la disponibilidad de medios para responder ante incidencias.
Uno de los aspectos destacados fue la necesidad de actuar con rapidez ante cualquier interrupción, independientemente de que se conozca o no su autoría. En palabras de Sebastián Puig, “lo primero siempre es proteger y recuperar antes de ponerse a investigar la autoría”. Esta prioridad exige disponer previamente de rutas alternativas, servicios esenciales identificados y mecanismos de coordinación entre operadores y autoridades.
El debate también abordó el papel creciente de las grandes empresas tecnológicas desplazando a los operadoras de telecomunicación como promotoras de nuevas infraestructuras submarinas y sus implicaciones para la soberanía digital, así como la complementariedad entre las redes de fibra óptica y las comunicaciones por satélite.
Las preguntas del público permitieron, además, señalar aspectos técnicos como la vida útil de los cables, los sistemas de repetición de señal, los procedimientos de empalme y reparación en alta mar y las necesidades de inversión para garantizar su mantenimiento.
El encuentro concluyó con unas palabras de agradecimiento de Carlos Dasi, en nombre del Foro Histórico de las Telecomunicaciones y con una invitación a consultar la publicación 200 mil leguas de cables submarinos. Construyendo la senda invisible de internet, disponible a la salida del auditorio y en formato digital.
Este evento pone de manifiesto el valor de la colaboración entre Fundación Telefónica y el Foro Histórico de las Telecomunicaciones para acercar al conjunto de la sociedad el conocimiento sobre las infraestructuras que hacen posible nuestro mundo conectado y fomentar la reflexión sobre los retos tecnológicos y estratégicos que marcarán el futuro.


