‘Innovaciones de Agustín de Betancourt’ invita a redescubrir el legado multidisciplinar de uno de los grandes ingenieros españoles
El Instituto de la Ingeniería de España (IIE) acogió el pasado 7 de octubre la presentación del libro Innovaciones de Agustín de Betancourt, una obra colectiva editada por el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación (COIT) y la Asociación Española de Ingenieros de Telecomunicación (AEIT), con el auspicio del IIE.
El acto reunió los autores de la publicación, que resumieron las contribuciones de Betancourt a las obras públicas, la minería, la metalurgia, la máquina de vapor y la telegrafía óptica, así como a Manuel Avendaño Gascón, coordinador del libro en representación del Foro Histórico de las Telecomunicaciones.
Una jornada para profundizar en la trayectoria de una de las grandes figuras de la ingeniería
La presidenta del IIE, Mary Cruz Díaz Álvarez, abrió el acto destacando la satisfacción por el trabajo realizado y la importancia de dar continuidad al proyecto mediante la difusión de la publicación. "Ahora nos queda un trabajo y es difundirlo", subrayó durante su intervención.
A continuación, Manuel Avendaño explicó el origen de la obra, vinculada a la jornada celebrada en octubre de 2025 con motivo de los homenajes por el segundo centenario del fallecimiento del ingeniero canario. Asimismo, resaltó tres características que definieron su trayectoria: "Su capacidad creativa, su mirada interdisciplinar y su espíritu cosmopolita", cualidades que el libro aborda, documentando las soluciones técnicas desarrolladas en diferentes ámbitos y países.
La transversalidad de Betancourt: De las obras públicas a la máquina de vapor y el telégrafo
El libro se estructura en dos bloques. El primero se centra en las contribuciones técnicas de Betancourt, mientras que el segundo lo sitúa en el marco de las grandes transformaciones políticas, sociales y tecnológicas de su época.
El capítulo dedicado a las obras públicas, elaborado por Francisco González de Posada, doctor en Ingeniería de Caminos, aborda sus aportaciones a la planificación territorial, el urbanismo, los canales y los puertos. A través de una intervención grabada, el autor destacó la importancia de Betancourt en el desarrollo de la ingeniería civil y en la creación de instituciones fundamentales para la formación de ingenieros en España.
Por su parte, Eloy Álvarez Pelegry, doctor Ingeniero de Minas, y Luis Mansilla Plaza, profesor Titular en la Escuela de Ingeniería Minera e Industrial de Almadén, profundizaron en sus trabajos relacionados con la minería, la metalurgia y la máquina de vapor. Su exposición recorrió las memorias que Betancourt elaboró durante su estancia en Almadén, donde estudió cuestiones como el desagüe de las minas, los sistemas de transporte y los procesos metalúrgicos. También analizaron sus investigaciones sobre la máquina de vapor de doble efecto y su interés por mejorar las tecnologías industriales.
Antonio Moreno Calvo, ingeniero de Telecomunicación y presidente del Comité de Metrología del IIE, explicó cómo el ingeniero simplificó los sistemas de telegrafía óptica mediante un mecanismo que permitía transmitir mensajes a través de las distintas posiciones angulares de un travesaño instalado en un mástil vertical. Esta solución mejoraba el sistema anterior basado en combinaciones de banderas, cuya complejidad dificultaba la interpretación de los mensajes y favorecía los errores. "La ciencia y la ingeniería progresan a base de transformar viejas rutinas en nuevos problemas y solucionarlos", destacó.
Betancourt en el contexto de las grandes transformaciones europeas
La obra se completa con un capítulo de María Ana Sáenz Nuño, profesora de ICAI, que analiza la trayectoria del ingeniero en relación con los principales acontecimientos de su tiempo: la Ilustración, la Revolución Industrial, la Revolución Francesa y el periodo napoleónico.
La autora repasó su formación interdisciplinar, sus estancias en Francia e Inglaterra y su posterior actividad en Rusia, donde contribuyó al desarrollo de infraestructuras y a la organización de la enseñanza técnica. Su intervención puso de relieve que el legado de Betancourt no se limita a sus inventos y construcciones, sino que también comprende su impulso a la formación de ingenieros y a la organización del conocimiento técnico.
Sáenz Nuño estableció, además, un paralelismo entre la transformación que supuso la máquina de vapor en su época y los cambios que plantea actualmente la inteligencia artificial. Ambas tecnologías, explicó, tienen capacidad para modificar la productividad, transformar profesiones y cambiar la relación entre las personas y las máquinas.
En su reflexión final, la autora destacó que la relevancia de los avances tecnológicos no reside únicamente en su desarrollo, sino también en cómo se aplican. En palabras de Sáenz Nuño, "la verdadera trascendencia no pertenecerá necesariamente a quienes creen las tecnologías más llamativas, sino a quienes sepan comprenderlas como hizo Betancourt, organizarlas y ponerlas al servicio de la sociedad". "La ingeniería no consiste solo en resolver problemas técnicos, sino en construir el futuro", concluyó.
Difundir el legado de la ingeniería
En el cierre del acto, Manuel Avendaño agradeció el impulso del Instituto de la Ingeniería de España, la AEIT y el COIT, así como la imprescindible contribución de los autores a la publicación. Además, planteó la importancia de seguir poniendo en valor la figura de otros grandes ingenieros de trayectoria transversal, como Leonardo Torres Quevedo y Esteban Terradas.
Con Innovaciones de Agustín de Betancourt se refuerza el compromiso de las entidades participantes con la recuperación, conservación y difusión de la historia de la ingeniería. El libro está disponible en formato digital en la biblioteca del Foro Histórico de las Telecomunicaciones.


