Dirigida por
Michael CrichtonAño
1973Relación con las Telecomunicaciones
Situación: Primera película comercial en utilizar efectos gráficos bidimensionales (2D) generados por ordenador.Almas de metal: Es tan real como cualquier otra cosa
"Las vacaciones de su vida", dice el anuncio de la televisión. Se trata de Delos, un complejo compuesto por un resort y un parque de atracciones en medio del desierto (una gigantesca Disneylandia pero para adultos) en el que por 1 000 dólares al día se puede elegir entre el antiguo Imperio Romano, la Edad Media o el Lejano Oeste (West World).
La ilusión se crea mediante tecnología. Quien quiera evadirse de la rutina diaria o de las normas establecidas tan solo ha de elegir el mundo en el que podrá desahogarse con una espada o un Colt sin cometer delito alguno pues el personal de los tres mundos está formado por robots programados para ser vencidos en los enfrentamientos. Después, son puestos de nuevo a punto y quedan a la espera de nuevos visitantes.

Peter Martin y John Blane son dos hombres de negocios de Chicago que se decantan por el Oeste. Peter se desinhibe rápidamente y, al más puro estilo de un wéstern, se bate en duelo con un pistolero vestido de negro en la cantina. Peter es más rápido que el pistolero y corre la sangre. Al ser todo tan real, Peter pregunta: "¿Quién me garantiza que no disparo por error a otro turista?".
Todo está bajo control: el arma tiene un seguro que evita que se pueda hacer blanco en objetivos con la temperatura del cuerpo humano.
Un control que está programado en ensamblador, ensamblador de PDP.

Sin embargo, parece que la reparación ha dejado al pistolero vestido de negro en un estado que no es el programado, o más bien no es el deseado, ya que tras disparar a John obliga a Peter a batirse de nuevo con él en un largo duelo a muerte que desencadenará una persecución por los tres mundos de Delos.
R.U.R (Robots Universales Rossum).
Robot proviene de la palabra checa robota o roboti (en plural), que se traduce como servidumbre o trabajos forzados. El término apareció por primera vez en la obra de teatro 'R.U.R (Robots Universales Rossum)', escrita por el autor checo Karel Capek. El texto se publicó en 1920 y se estrenó el 25 de enero de 1921 en el Teatro Nacional de Praga. A través de su traducción al inglés, ‘robot’ se popularizaría en todo el mundo.
La obra se inicia con la visita a una fábrica de Roboti, palabra que Capek escribe siempre con mayúscula en el texto. Allí se producen máquinas con aspecto humano, diseñadas para servir a las personas y trabajar por ellas. Tienen los atributos necesarios para realizar cualquier tarea que haga un humano, pero están despojadas de emociones.
La obra de Capek, autor también de 'La guerra de las salamandras', recoge el entusiasmo por la ciencia, la ingeniería y el progreso, predominante hasta 1914. Y combina estos ingredientes con el pesimismo surgido con el fin de la Primera Guerra Mundial. El resultado es una distopía tecnológica que juega con temas que se repetirán constantemente en la ciencia ficción del siglo XX, tanto en literatura como en cine.
R.U.R. fue muy popular en su época. Al año siguiente se estrenó en Nueva York y para 1923 el texto se había traducido a 30 idiomas. El éxito de la obra se contagió a la palabra. En principio, robot describía solo a máquinas con aspecto humano. Pero con el tiempo traspasó sus propias fronteras. Hasta hoy, que tenemos robots industriales, robots de cocina, de cirugía, de limpieza. Ahora cualquier máquina que haga algo con cierta autonomía es un ‘robot’.
La temática de R.U.R. se adelanta a su tiempo. La recurrente metáfora de la creación, que un siglo atrás simbolizó Frankenstein, se traduce al siglo XX. Irrumpe la producción en masa y se introduce la preocupación por los derechos de los robots. La línea argumental de la humanización de la inteligencia artificial abre muchas ramificaciones en la ciencia ficción futura.
La obra del autor checo también fue pionera en otro ámbito. En 1938, una adaptación del texto se convirtió en el primer contenido de ciencia ficción emitido en televisión. Lo hizo la BBC, solo dos años después de que la corporación británica lanzara su servicio televisivo.
Sobre el origen de la palabra robot, Capek explicaría después que su primera opción había sido el término latino labori (trabajadores). No le gustaba del todo y fue su hermano Josef quien le sugirió cambiarlo por roboti. Fue un acierto. Terminaría por ensombrecer a todas las palabras que ya existían para denominar a máquinas humanoides.
La más antigua era autómata. Provenía del latín y, antes, del griego. Define un ingenio mecánico que obra por sí mismo. Se menciona incluso en 'La Ilíada', para designar a veinte trípodes fabricados por Hefesto, que se movían por sí solos con la ayuda de ruedas. El concepto trascendió la literatura. Se habla de un artilugio fabricado por Arquitas de Tarento alrededor del 400 a.c., una paloma de madera que simulaba el vuelo mediante vapor a presión. En el 62 d.c., Herón de Alejandría demostró diferentes inventos con capacidades autónomas y recogió todo un tratado sobre el tema en su libro 'Los autómatas'. Casi 1.500 años después, Leonardo da Vinci llamó ‘Automata cavaliere’ a uno de sus ingenios, una armadura que se movía sola.
La trayectoria de androide es más breve, pero también es anterior a robot. Proviene igualmente del griego y The Oxford Dictionary rastrea su primer uso hasta la primera mitad del siglo XVIII. Empezó a tener más recorrido en la cultura popular gracias a la ciencia ficción de segunda mitad del siglo XX.
A partir de ese momento la ciencia ficción buscará sinónimos y derivados para nutrirse. Importará el término cyborg, acuñado por el neurocientífico Manfred Clynes. Y surgirán droide o bot como versiones cortas de androide y robot.
La palabra robótica no apareció hasta varias décadas después del estreno de R.U.R., una creación a cargo de Isaac Asimov.

Peter Martin: Es...
John Blane: Probablemente.
Peter Martin: Es asombroso.
John Blane: Claro que no se puede afirmar. Excepto mirándoles las manos. No han logrado perfeccionarlas.
CAPTCHA (Completely Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart).
Una palabra borrosa o distorsionada que hay que transcribir. Una matriz de fotos y hay que indicar las que contienen matrículas o semáforos. Una casilla que sin más dice: "No soy un robot", y que hay que marcar (sin la opción de confesar que sí se es un robot). El internauta se ve obligado a pasar este control de acceso que viene a significar "muéstreme el carné de humano, por favor".
La ciencia ficción preveía que en el siglo XXI conviviríamos con robots humanoides, pero por ahora en casa tenemos los robots aspiradores o limpiasuelos. Donde sí nos codeamos con robots es en internet, aunque en ese entorno se les llama bots y todo lo que el término tiene de corto da para una estensa serie de connotaciones a cual más negativa: son los que replican mensajes intoxicadores, se movilizan para los linchamientos públicos en las redes sociales, llenan el buzón de correo de spam, tratan de robar las contraseñas de acceso o, simple y llanamente, de dejar a cero la cuenta bancaria.
Para reconocer a los bots surgieron los captcha (Completely Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart), que remiten al test que ideó Alan Turing en 1950 para distinguir a humanos de autómatas. También se le llama Reverse Turing Test, porque es el programa el que pone a prueba al humano.
El captcha fue ideado por el guatemalteco Luis von Ahn en el año 2000, lo mejoró en 2007 (lo llamó reCaptcha) y lo acabó vendiendo a Google en 2009. Se basa en que el usuario humano es capaz de reconocer mejor textos confusos o fotos que una inteligencia artificial. Y en sus versiones más recientes también detecta cómo el usuario humano mueve el ratón (por eso basta con hacer clic en la casilla "no soy un robot").

C.G.I. (Computer Graphics Imagery).
Mientras estaba en CalTech, Gary Demos (estudiante) conoció el trabajo de John Whitney, Sr. (profesor) experimentando con las primeras imágenes generadas por ordenador. El trabajo de Whitney, y el de la Universidad de Utah, impulsó a Demos en 1972 a trabajar para Ivan Sutherland en Evans y Sutherland (E&S). E&S usaba ordenadores DEC PDP-11 junto con hardware E&S personalizado, incluido el Sistema de Imagen E&S y una variante del 'frame buffer' que se usaba en Utah. En E&S Demos inició conversaciones sobre la aplicación en el cine con Ivan Sutherland y junto con Glen Fleck y John Whitney Jr. iniciaron una empresa en Los Ángeles llamada Picture/Design Group (P/DG). P/DG trabajó en varios proyectos cinematográficos, incluida una prueba para el programa de televisión de Carl Sagan "Cosmos", y algunos proyectos conjuntos con Information International, Inc. (Triple-I). Fundada en 1962, Triple-I se dedicaba a la creación de escáneres digitales y equipamiento para el procesado digital de imágenes.
John Whitney Jr. produjo algunos efectos gráficos para la película 'Almas de metal', en particular, la "vista de robot" del pistolero vestido de negro fue el primer ejemplo de procesamiento de imágenes digitales utilizado en películas. Acababa de nacer CGI (Computer-Generated Imagery, Imágenes Generadas por Ordenador, efectos visuales creados por programas de ordenador).
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La película se convirtió en un éxito de taquilla, recaudando más de 2.000.000 de dólares en su semana de estreno. El éxito de la película fue el resultado de la estrategia de exhibición en salas de M-G-M, campaña que la empresa denominó "regional blitzkrieg". Entre el 17 y el 19 de agosto, M-G-M abrió la película para su exhibición simultánea en más de 250 cines regionales de estreno. No hubo proyecciones anticipadas para los críticos, asegurándose así de que las críticas negativas no perjudicaran la taquilla. En septiembre, tras el éxito de ese periodo inicial de dos semanas, M-G-M planeó lanzar la película en otros 200 cines.
Aquí no estamos tratando con máquinas comunes. Estos son equipos muy complicados. Casi tan complicados como los organismos vivos. En algunos casos, han sido diseñados por otros ordenadores. No sabemos exactamente cómo funcionan.
De esta película ha quedado la imagen icónica de Yul Brynner, un pistolero vestido completamente de negro inspirado en su personaje de Los siete magníficos (1960, John Sturges), claro precedente de la fantástica creación de Robert Patrick para Terminator 2: El juicio final (1991, James Cameron): los movimientos, la forma de andar, su gesto frío e inexpresivo así como su insaciable deseo de eliminar a su objetivo.
'Almas de metal' fue la primera película en utilizar imágenes generadas por ordenador. El efecto de pixelación de la imagen utilizado para simular la visión del androide "Pistolero" fue el primer efecto generado íntegramente por ordenador gracias al trabajo conjunto de John Whitney Jr. y Gary Demos.



