Tora! Tora! Tora!
Tora! Tora! Tora!

Dirigida por

Richard Fleischer, Kinji Fukasaku y Toshio Masuda.

Año

1970

Etiquetas

1970 | DE_LA_CIERVA

Relación con las Telecomunicaciones

Situación: Primera película en la que se usó el sistema estabilizador de imagen Dynalens de Juan José de la Cierva y Hoces.

Personaje: DE LA CIERVA Y HOCES, Juan José.

Tora! Tora! Tora!: Me temo que hemos despertado a un gigante dormido

Toda producción histórica o de época se basa en el conocimiento histórico que existe sobre la realidad que se aborda con el fin de conseguir una ambientación adecuada. La mayoría de las producciones audiovisuales que revisan el pasado parten generalmente de algún acontecimiento o personaje histórico de interés sobre el que existe algún tipo de información.

Sea como fuere, los guiones cinematográficos suelen escribirse a partir de otros escritos y narraciones. Lo más común es que se basen en novelas o biografías, sobre todo en las películas de época. Esta documentación, unida a los consejos de algún asesor histórico o técnico, suelen ser suficientes para llevar a cabo la producción. Sin embargo, cuando las producciones propiamente históricas persiguen la máxima precisión, la documentación exige acudir a obras diversas, ensayos, biografías, testimonios de testigos de los acontecimientos, documentos e informes militares del momento, prensa, fotografías, etc. Así ocurrió con la película estadounidense Tora! Tora! Tora!

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Fragmentos del artículo de Jiménez Valero, J. (2021) La Historia en las producciones cinematográficas de combates aéreos: El caso de Tora! Tora! Tora!, Historia y comunicación social 26(1), 45-56.:

Tora! Tora! Tora! es una de las producciones de combates aéreos que más se ha preocupado de reproducir con exactitud y minuciosidad los acontecimientos históricos que representa. Tras el éxito de Las águilas azules (The Blue Max, 1966), dirigida por John Guillermin y producida por Elmo Williams, resucitando la Primera Guerra Mundial, la 20th Century Fox decidió apostar por una gran superproducción, pero esta vez de la Segunda Guerra Mundial. Para ello, confió de nuevo en el veterano productor que, junto a Darryl F. Zanuck, fue el encargado de llevar a cabo el grueso de la producción. Se necesitaron tres años de preproducción y planificación, ocho meses de rodaje y otro año más de postproducción. Tora! Tora! Tora! se estrenó finalmente en Nueva York el 23 de septiembre de 1970.

Basada en las novelas Tora! Tora! Tora! de Gordon W. Pranch y The Broken Seal, de Ladislao Farago, la película comienza en septiembre de 1939, cuando el almirante Isoruku Yamamoto es nombrado comandante en jefe de la Flota Imperial Japonesa y las tensiones entre Japón y Estados Unidos por la supremacía en el Pacífico parecen condenadas a acabar en un conflicto armado, Yamamoto concibe un plan para atacar por sorpresa a la flota americana y asestar un golpe decisivo, que condicionaría el desarrollo de una posible guerra. Desde ahí, se narran todos los preparativos que los japoneses llevaron a cabo durante meses. Paralelamente, se puede observar cómo los norteamericanos, a pesar de haber conseguido descifrar el código japonés de comunicaciones diplomáticas y descubrir sus intenciones, no supieron hacer llegar los informes y las órdenes a tiempo para evitar el ataque. La película culmina con una cuidada y espectacular representación del ataque japonés a la base norteamericana, con los efectos especiales más espectaculares utilizados hasta entonces, donde se pueden apreciar los 25.000.000 de dólares que la Fox invirtió en ella.

La preproducción comenzó en 1966. Entonces se decidió que la película reflejaría el punto de vista de los dos bandos. Se contrató al prestigioso director Akira Kurosawa para que dirigiera la parte japonesa. Desafortunadamente, y a pesar de todo el trabajo de preproducción realizado conjuntamente entre Kurosawa y Williams, las excentricidades del japonés y las desavenencias con los directivos de la 20th Century Fox hicieron que, al poco de comenzar el rodaje, Kurosawa fuese despedido,

Cuando a finales de 1967 los periódicos publicaron que la 20th Century Fox iba a realizar una película sobre el ataque japonés a Pearl Harbor, Elmo Williams comenzó a recibir cientos de cartas de veteranos de la batalla ofreciendo sus testimonios y su ayuda para contribuir a la producción. El tema despertó interés en la sociedad estadounidense.

El modo de proceder de Elmo Williams para la 20th Century Fox ejemplifica la manera de llevar a cabo una documentación histórica en una producción en la que el rigor constituye una exigencia fundamental de realización. Se observa que este trabajo de documentación estuvo presente en todo el proceso de preproducción y producción. Las principales dificultades que se plantearon en la selección de hechos interesantes para el público, porque la Historia no siempre se desarrolla con momentos de tensión dramática como requiere una obra cinematográfica. De toda la información recibida hubo que seleccionar los actos más atractivos para la pantalla entrelazados con elementos de ficción para constituir un todo convincente y guardar una correcta relación cronológica y de peso específico con lo que sucedió en realidad.

La correspondencia analizada evidencia igualmente que la mayor recepción de información se refirió a hechos individuales, relatos de veteranos testigos de los sucesos narrados. Pero el relato cinematográfico tenía que convertir esos hechos individuales en acciones generales para explicar al gran público el bombardeo de Pearl Harbor desde ambos puntos de vista (el estadounidense y el japonés), sin diluir las decisiones individuales y las reacciones de los protagonistas en la trama principal. En otras palabras, había que dar a la película un ritmo adecuado y compaginar correctamente las escenas de diálogo y las escenas de acción.

Se puso sumo cuidado en los datos técnicos de las armas y demás maquinaria bélica: cada avión, barco, torpedo o rifle que se utilizó se compró o se reprodujo con precisión, incluso las cifras de aparatos, soldados, emplazamientos, sus posiciones y su evolución en cada momento de la batalla. En la preproducción, el equipo de dirección de arte estuvo asesorado por un especialista encargado de vigilar todos los detalles, desde el nudo de las bufandas y la posición de las gafas de vuelo, hasta la disposición de los aviones en la cubierta de un portaaviones.

El empeño del productor de reproducir una historia lo más fielmente a la realidad no fue sólo una estrategia narrativa o incluso publicitaria, sino un deseo de prevenir futuros ataques en un contexto bélico como el que estaba viviendo entonces Estados Unidos. La Historia se utilizó como ejemplo de vida, como un intento de aprender del pasado.

Pero tal vez lo más destacado de los resultados obtenidos es que se observa que el cine puede ser fiel a la Historia y contribuir a su divulgación con rigor, siempre que exista ese empeño y se pongan los medios adecuados para llevarlo a cabo.

La recepción de la película fue muy dispar en Estados Unidos y en Japón. En Japón fue todo un éxito, mientras que la fría acogida que tuvo en Estados Unidos se cree que pudo deberse a su coincidencia con la Guerra de Vietnam y a todo el clima antibelicista que había entre los más jóvenes. Sin embargo, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos le otorgó el Óscar a los mejores efectos visuales además de otras cuatro nominaciones: mejor fotografía, mejor dirección artística, mejor montaje y mejor sonido.

Además, fue la primera película en la que se usó el sistema estabilizador de imagen Dynalens de Juan José de la Cierva y Hoces, quien en la 42ª edición de los premios Oscar, en 1970, había recibido el Oscar por la mejor contribución técnica a la industria cinematográfica durante 1969.

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La revista *Time* se refirió al Dynalens en un artículo del 7 de febrero de 1969 titulado "Óptica: Estabilización de imágenes mediante la refracción de la luz":

En Vietnam, un fotógrafo del Ejército toma nítidas fotografías de reconocimiento a pesar de la vibración de su pequeño avión de observación. Desde una plataforma inestable y improvisada en Washington, un equipo de televisión ofrece a los espectadores un primer plano nítido de Richard Nixon pronunciando su discurso inaugural. En North Miami, un policía con una cámara de televisión toma imágenes que muestran con claridad los rasgos faciales de las personas que provocan disturbios civiles a cientos de metros por debajo de su helicóptero, que se sacude. En estas y en otras muchas aplicaciones, un nuevo y extraordinario sistema óptico proporciona imágenes nítidas y estables en circunstancias que normalmente provocan fotografías borrosas o imágenes temblorosas y distorsionadas.

En intentos anteriores por superar los problemas causados por la vibración o los movimientos rápidos, las fuerzas armadas y las productoras de cine y televisión instalaban sus cámaras y otros dispositivos ópticos en plataformas estabilizadas giroscópicamente que se inclinaban para compensar cualquier movimiento perturbador. Pero las plataformas pesaban cientos de kilos y eran caras y difíciles de instalar. Así que los ingenieros de Dynasciences Corp., en Blue Bell, Pensilvania, decidieron adoptar un enfoque radicalmente nuevo. En lugar de estabilizar el instrumento de visualización, decidieron que podría ser más práctico estabilizar la imagen desviando los rayos de luz procedentes del objetivo, de modo que siempre incidieran en la película de la cámara o en la retina del ojo del espectador en el mismo punto.

Partiendo de este concepto, la empresa de Pensilvania ha desarrollado un sistema portátil que pesa solo unos pocos kilos. Se coloca a modo de collar alrededor de la lente de una cámara u otro instrumento óptico y estabiliza la imagen con mayor eficacia que las plataformas de estabilización.

La pieza clave del sistema "Dynalens" es un prisma ajustable que se coloca delante de la lente. Se compone de dos discos circulares de cristal, uno en cada extremo de un cilindro corto formado por un fuelle flexible. El interior del cilindro está lleno de un líquido transparente, normalmente alcohol. Al inclinar una o ambas placas de cristal, el cilindro puede adoptar forma de cuña, como un prisma. Los rayos de luz que entran por la placa de cristal en un extremo del prisma se desvían y salen por la otra placa en un ángulo diferente.

Cuando se agita o se mueve el instrumento óptico, dos diminutos giroscopios situados en el collarín del Dynalens detectan el movimiento y envían señales que controlan unos motores eléctricos en miniatura conectados a las placas de cristal situadas en cada extremo del prisma. Los motores, que responden casi al instante a los movimientos del instrumento óptico, inclinan las placas para modificar la forma del prisma, desviando así los haces de luz entrantes lo justo para compensar el movimiento. El resultado es una imagen nítida y extraordinariamente estable.

Las ventajas del sistema Dynalens no han pasado desapercibidas para los estudios de Hollywood, que ya lo están utilizando para grabar tomas aéreas telescópicas. Las cadenas de televisión también están equipando sus unidades móviles con este dispositivo. Y las fuerzas armadas no solo utilizan el sistema para fotografía y vigilancia, sino que también están experimentando con miras de armas equipadas con Dynalens que permanecen fijas en su objetivo y mantienen los cañones apuntando en la dirección correcta, a pesar de cualquier movimiento de la propia plataforma.

Vídeos

Los productores editaron dos versiones de la película antes de su estreno. En la versión estadounidense, el penúltimo crédito principal reza: "Secuencias japonesas dirigidas por Toshio Masuda y Kinji Fukasaku", y el último crédito dice: "Dirigida por Richard Fleischer". En la versión japonesa de la película, el penúltimo crédito reza: "Secuencias estadounidenses dirigidas por Richard Fleischer", y el crédito final reza: "Dirigida por Toshio Masuda y Kinji Fukasaku".

Clip: Intro sequence to "Tora! Tora! Tora!" (1970)

De cara al estreno en 70mm, los planes iniciales preveían rodar en 65 mm. Sin embargo, estos planes se abandonaron rápidamente pues para los numerosos efectos especiales se necesitaban cámaras capaces de filmar a velocidades muy altas. Las cámaras Super Panavision de 65 mm no podían filmar a velocidades tan altas sin tener que, literalmente, devolverlas a Panavision cada día para su mantenimiento. Se rodó en película estándar de 35 mm utilizando el sistema de pantalla ancha anamórfica Panavision. Se utilizó una ampliación óptica del negativo de 35 mm para crear las copias de 70 mm destinadas a su proyección en esas salas.

Clip: ¡Están atacando Pearl Harbor!

Juan de la Cierva vuelve a ver la película, por sorpresa, que usó el invento por el que ganó la estatuilla y comenta los cambios del cine.

El primer Oscar español revive su historia

Noticiario NO-DO 1431 A, de fecha 08/06/1970.
A la noticia sobre Juan de la Cierva y su Dynalens le corresponde el tramo temporal 5:50-7:57.

NO-DO: "Dynalens", ultimo invento de Juan de la Cierva.

Time Magazine, february 7, 1969: Optics: Steadying Images by Bending Light.

Optics: Steadying Images by Bending Light (time.com)

Este artículo explica el trabajo de documentación de la producción histórica estadounidense, Tora! Tora! Tora! (Richard Fleisher, Toshido Masuda y Kinji Fukasaku, 1970), que pretendió ser una película de calidad y con rigor histórico, sin perder de vista las dimensiones artísticas y de entretenimiento del cine. Se ha consultado el fondo de Elmo Williams en los archivos de la Margaret Herrick Library, la biblioteca de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos en Hollywood. A través de esta correspondencia, 1.023 cartas consultadas aproximadamente, se han analizado, aplicando un método histórico descriptivo, las diferentes colaboraciones recibidas y las actuaciones a las que dieron lugar para la reconstrucción fidedigna del bombardeo de Pearl Harbor. Se muestra así que es posible contar la Historia en formato audiovisual.

La Historia en las producciones cinematográficas de combates aéreos: El caso de Tora! Tora! Tora! (ucm.es)

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