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HOLLERITH, Herman
HOLLERITH, Herman

Descripción

Herman Hollerith [Buffalo (Estados Unidos), 1860  Washington (Estados Unidos), 1929]. Estadístico e ingeniero de minas estadounidense. Uno de los pioneros del proceso de datos por su invención de las máquinas tabuladoras con fichas perforadas, siendo el primero en lograr el tratamiento automático de la información. Fundó la compañía Tabulating Machine Company, que se fusionó en 1911 con otras tres compañías para crear Computing Tabulating Recording Corporation (CTR), cuya denominación pasó a ser International Business Machines (IBM) en 1924.

Biografía

Herman Hollerith nació el 29 de febrero de 1860 en Buffalo, Estado de Nueva York (Estados Unidos). Era hijo Georg Hollerith, antiguo profesor y pastor luterano en el Palatinado alemán, que emigró a los Estados Unidos, donde llegaría a convertirse en terrateniente.

El niño Herman, a pesar de ser inteligente y creativo, por su mala ortografía y su poco interés en mejorarla, tuvo que abandonar la escuela y acabó por ser instruido por un tutor privado en casa.

En 1875, a los 15 años, Herman Hollerith entró en el City College de Nueva York. Año y medio más tarde fue admitido en el Columbia College (hoy universidad), donde en septiembre de 1879 se graduó con honores como Ingeniero de Minas. Uno de sus profesores, William Petit Trowbridge, le nombró su ayudante y después como estadístico en la Oficina del Censo de EE.UU., en la que Trowbridge había sido nombrado jefe de los agentes especiales. El cometido de Hollerith era de gran responsabilidad pues debía resolver los problemas encontrados al analizar grandes cantidades de datos obtenidos en el censo de 1880, que incorporaba 215 tipos diferentes de cuestiones, frente al de 1870 que contemplaba solo 5. El anterior censo necesitó ocho años para ser completado. En aquella época, el censo estadounidense se realizaba cada diez años, y el cúmulo de datos recogido era tal que, al iniciarse un nuevo censo, todavía no habían llegado a procesarse todos los datos del censo anterior.

En 1881 Hollerith se incorporó al Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) como profesor de ingeniería mecánica. En 1883 abandonó la enseñanza para trabajar como ayudante del examinador de patentes en la Oficina de Patentes en Washington D.C, puesto al que renunciaría en 1884 para iniciar su aventura empresarial. Llevado por su creatividad, Herman Hollerith inició el estudio del proceso de elaboración de las estadísticas gubernamentales y pensó en la posibilidad de un sistema para acelerar el proceso de los datos, evaluándolos automáticamente mediante una máquina. Y un viaje en tren le abrió el camino. En aquella época se robaban con frecuencia los billetes de tren y las compañías ferroviarias estadounidenses los personalizaban con una descripción básica que los revisores realizaban perforando en el billete con un punzón las características del viajero en la fila correspondiente de "ojos oscuros", "ojos claros", "cabello oscuro", "cabello claro", "nariz grande", "nariz pequeña"…

Presentó una solicitud de patente de su primer dispositivo que empleaba una cinta de papel en la que los datos se señalaban practicando un agujero; los agujeros de la cinta podían ser luego leídos por un dispositivo electromecánico, lo que permitía acelerar sensiblemente el procesamiento de los datos. Observó que las preguntas contenidas en los censos se podían contestar con un "sí" o un "no". Esta tira de papel podía ser leída después por un dispositivo electromecánico, con lo que se aceleraba el proceso de los datos.

Confiaba en que su invento fuese utilizado en distintos censos estatales pero solamente consiguió un puesto de gerente en Mallinckrodt Brake Co. en St. Louis (Missouri).

En 1887 regresa a Nueva York y se dedica íntegramente al diseño y perfeccionamiento de sus máquinas eléctricas de cuenteo. Era sabido que, desde el inicio del siglo XIX, el telar mecánico de Jacquard utilizaba tarjetas perforadas para tejer patrones en la tela y Hollerith cambió su diseño inicial sustituyendo la codificación de la tira de papel inicial a una serie de tarjetas. Al principio, estas tarjetas eran del tamaño de un billete de dólar y los orificios que se practicaban en ellas eran circulares, ya que se hacían con punzones. Más tarde, se diseñaron herramientas especiales que realizaban un orificio cuadrado de 6 mm, con lo que se podía incluir mucha más cantidad de información en cada tarjeta. La tarjeta tenía 80 columnas. Su nuevo sistema se utilizó para procesar los datos estadísticos sobre mortalidad en la ciudad de Baltimore.

Solicitó sus primeras patentes para registrar su sistema junto a su proceso de codificación. Durante los dos años siguientes, Hollerith se dedicó a aplicar su invento a las estadísticas de sanidad de algunas ciudades norteamericanas, mientras continuaba perfeccionando su diseño y su funcionamiento.

En 1889 Herman Hollerith se casa con la mejicana Lucía Beverly Talcott. En ese mismo año, Hollerith obtuvo la patente para su sistema de tarjetas perforadas (nº 395782), que fue utilizado para organizar las estadísticas sanitarias del ejército de los EE.UU.

La Oficina del Censo convocó un concurso para adquirir nuevos equipos mecánicos que realizasen el censo que debía comenzar en 1890. Herman Hollerith sometió a la consideración del gobierno de los Estados Unidos su máquina tabuladora de fichas perforadas. El sistema desarrollado por Hollerith fue elegido para procesar los datos del censo de 1890. Sus máquinas podían operar 300 tarjetas por minuto, con lo que consiguió disminuir el tiempo de proceso de los datos. Y, en menos de tres años, ofreció los resultados del censo, que tradicionalmente tardaban en conocerse casi una década. La máquina tabuladora de Hollerith fue capaz de procesar los datos de los 60 millones de ciudadanos estadounidenses. Además ahorró a los contribuyentes de 1890 cinco millones de dólares. Este invento está catalogado por muchos como el primer ordenador. En reconocimiento al éxito logrado con su máquina tabuladora, la Facultad de Minas de la Universidad de Columbia le otorgó un doctorado.

En 1896, Hollerith fundó una compañía, la Tabulating Machine Company. En esos momentos, gracias a su previsión al patentar todos sus diseños, poseía el monopolio del proceso automático de información. En 1911, la compañía de Herman se fusionó con Computing Scale Company, Bundy Manufacturing Company e International Time Recording Company, para formar Computing Tabulating Recording Corporation (CTR). Esta nueva compañía, con el tiempo, llegaría a ser un grupo de empresas de carácter multinacional y, el 14 de febrero de 1924, cambió su nombre por el de International Business Machines (IBM). Su primer presidente fue Thomas John Watson, quien curiosamente no estaba muy convencido del futuro que podían tener estas máquinas. Esta empresa, como es sabido, se convertiría, tras la Segunda Guerra Mundial, en una de las compañías punteras del sector informático.

En la Exposición Mundial de París de 1889, centenario de la toma de la Bastilla, Hollerith presentó su invención, que le reportó un gran reconocimiento. El sistema de Hollerith fue utilizado en los censos en Rusia, Austria, Canadá, Francia, Noruega, Puerto Rico, Cuba y Filipinas, y nuevamente en el censo de Estados Unidos de 1900.

Después del éxito que supuso el proceso del censo, Hollerith decidió dar a sus máquinas una orientación más comercial y adaptó sus diseños para que funcionasen en tareas mercantiles. En 1891, incluyó en su invento la operación suma para su utilización en los sistemas de contabilidad de los Ferrocarriles Centrales de Nueva York.

Herman Hollerith recibió numerosas distinciones, entre las que destacan la Medaille d'Or, Exposition Universelle de París en 1889; la Medalla Elliott Cresson del Instituto Franklin de Filadelfia, en 1890; la Medalla de bronce de la Exposición Colombina del mundo en 1892; y la incorporación al Salón de la Fama de inventores nacionales de los EE.UU. en 1990.

Herman Hollerith murió el 17 de noviembre de 1929 a los 69 años, en Washington D.C.

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