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CLARKE, Sir Arthur Charles
CLARKE, Sir Arthur Charles

Descripción

Sir Arthur C. Clarke [Minehead (Reino Unido), 1917 – Colombo (Sri Lanka), 2008]. Escritor británico de ciencia ficción. Matemático y físico. Presidente de la Sociedad Interplanetaria Británica. Destacó por su capacidad de imaginar el futuro. Predijo detalladamente el uso de un sistema de satélites en órbitas geoestacionarias para las telecomunicaciones. Guionista de la película 2001: Una odisea del espacio. Entre sus más de cien libros y mil cuentos y ensayos breves destacan El centinela, Cita con Rama, La exploración del espacio, Las arenas de Marte, Cánticos de la lejana Tierra, Expedición a la Tierra o Cuentos de la Taberna del Ciervo Blanco.

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1940 | 1950 | 1960 | 1970 | 1980 | 1990 | 2000 | CLARKE | Radar | Satélite

Biografía

Arthur Charles Clarke nació el 16 de diciembre de 1917 en Minehead, en el Condado de Somerset (Inglaterra). De niño vivía en una granja, donde disfrutaba observando las estrellas y coleccionando fósiles. Recibió su educación secundaria en la escuela Huish en Taunton, también en el mismo condado.

Clarke atribuyó su interés por la ciencia ficción a la lectura de tres artículos entre los 12 y 14 años: la edición de Amazing Stories en 1929, Últimos y primeros hombres de Olaf Stapledon en 1930 y La conquista del espacio de David Lasser en 1931. A esa edad construyó un telescopio con el que llegó a dibujar un mapa detallado de la Luna y se unió a la Asociación Astronómica Juvenil. A sugerencia de Clarke, se agregó a la revista ‘Urania’ de la Asociación una sección de Aeronáutica, en la que el adolescente Arthur publicaba artículos sobre naves y viajes espaciales.

En 1936, Clarke se mudó a Londres, empleándose como pagador de pensiones en la Junta local de Educación. Compartió un piso en Gray’s Inn Road con otros escritores de ciencia ficción que le apodaron "Ego" por su entrega exclusiva a los temas de su interés. Más tarde, a su oficina llena de recuerdos la denominaba su "cámara del ego".

Durante la Segunda Guerra Mundial de 1941 a 1946, sirvió en el ejército del aire (RAF) como especialista de radar, una tecnología que acababa de nacer, participando en el sistema de defensa de alerta temprana, que contribuyó al éxito de la RAF durante la Batalla de Inglaterra. Trabajando como Controlador de Aproximación, el 27 de mayo de 1943 fue asimilado a oficial del Servicio de Tierra (rama técnica) y ascendido a oficial del Servicio de Vuelo el 27 de noviembre de dicho año. Posteriormente fue nombrado Instructor Jefe de radar en la base de Honiley en Warwickshire. Su experiencia como controlador la documentó en Glide Path, su única novela que no es de ciencia ficción, y que tiene tintes autobiográficos.

En 1945, Arthur C. Clarke comenzó a distribuir en privado copias de un escrito, The Space-Station: Its Radio Applications, que perfeccionó el 25 de mayo de ese mismo año en la revista Wíreless World con el título Extra-Terrestrial Relays, en el que propone el uso de satélites espaciales geoestacionarios como repetidores de las señales de radio y televisión a través del globo. El artículo analizaba cómo la tecnología espacial, similar a la utilizada en el cohete alemán V2 durante la guerra, se podía usar con fines pacíficos para poner satélites en órbita con un cohete capaz de transportar una carga con una velocidad superior a la inserción orbital.

Veinte años después, el 6 de abril de 1965, su propuesta se hizo realidad con el lanzamiento del primer satélite comercial de comunicaciones, el Early Bird, que Intelsat situó en órbita geoestacionaria. Clarke popularizó la idea del uso de la órbita geoestacionaria por la que los satélites viajando de oeste a este, a una altura superior a los 36.000 km sobre el Ecuador y a la misma velocidad que la rotación de la Tierra, parecen estar siempre en el mismo sitio. En su honor la órbita geoestacionaria también es hoy conocida como Órbita de Clarke, al igual que el Cinturón de Clarke es la zona del espacio en el plano del ecuador donde se puede conseguir órbitas geoestacionarias, a 35.786 km sobre la superficie terrestre.

En 1946, Clarke fue desmovilizado con la graduación de teniente en el Servicio de Vuelo. Regresó a Londres y cofundó la Sociedad Interplanetaria Británica (BIS), desempeñando el cargo de Presidente entre 1946 y 1947. En 1948 se graduó con honores en Matemáticas y Física en el King's College de Londres. En ese año escribió un cuento titulado El Centinela, que se publicaría en 1951 en la revista 10 Historias de Fantasía. En esa época trabajó como editor asistente en Physics Abstracts.

Clarke fue un gran narrador y consideraba que su función como escritor era “poner a la humanidad en el camino de evitar algunos de los males anunciados”. También escribió varios libros de no ficción que describen los detalles técnicos y las implicaciones sociales de los cohetes y los vuelos espaciales. A destacar Vuelo interplanetario: Introducción a la astronáutica (1950) y La exploración del espacio (1951), utilizado, según algunos historiadores, por el pionero de los cohetes Wernher von Braun para convencer al presidente John F. Kennedy de que era posible ir a la Luna.

Clarke volvió a ocupar la presidencia de la Sociedad Interplanetaria Británica (BIS) en el periodo 1951 a 1953.

En 1953 viajó a Florida donde conoció a Marilyn Mayfield, una divorciada estadounidense de 22 años con un hijo pequeño. Poco después de casarse constataron que el matrimonio era incompatible. A los seis meses se separaron de hecho, aunque el divorcio no se formalizó hasta 1964. Arthur C. Clarke nunca se volvió a casar y en 1956 emigró a Sri Lanka (antigua Ceilán), para dedicarse al submarinismo y a escribir. Allí conoció a un cingalés, Leslie Ekanayake, a quien llamó su "único amigo perfecto de toda la vida”. En sus inmersiones submarinas, Clarke descubrió las ruinas del antiguo templo hindú de las mil columnas, el Koneswaram.

En 1957, y como integrante de la delegación británica, Clarke viajó a Barcelona para asistir al VIII Congreso Internacional de Astronáutica, que coincidió precisamente con el más relevante de los acontecimientos posibles, el lanzamiento por la Unión Soviética del primer satélite artificial de la historia, el Sputnik I.

El director de cine Stanley Kubrick solicitó la colaboración de Arthur Clarke para escribir el guión de la película 2001: Una odisea del espacio. El realismo científico y las proyecciones vanguardistas del film procedían del relato El centinela, que Clarke había escrito veinte años antes. La cinta fue estrenada el 6 de abril de 1968 en el Cinerama Theatre Broadway de la ciudad de Nueva York. En 1991, la Biblioteca del Congreso de los EE.UU. seleccionó la película 2001: Una odisea del espacio para ser preservada en el Registro Nacional Cinematográfico estadounidense como cultural, histórica y estéticamente significativa. El American Film Institute la incluyó entre las diez mejores películas de ciencia ficción.

El éxito comercial de la película provocó que Clarke fuese muy solicitado como comentarista de ciencia y tecnología, especialmente en la época del programa espacial Apolo. El 20 de julio de 1969, fue el comentarista de la CBS News en la transmisión del alunizaje del Apolo 11. En la década de los ’80, aumentó su popularidad al presentar el programa de televisión “El mundo misterioso de Arthur C. Clarke”.

Clarke, con su visión bondadosa de la ciencia y del progreso, consideraba que el hombre habría llegado a la mayoría de edad cuando pudiera dar respuesta a las eternas preguntas que se viene haciendo desde el principio de los tiempos: "¿Qué somos?", "¿de dónde venimos?" y "¿hacia dónde vamos?". Para Clarke, lo importante de la vida no era saber adónde ir, sino el viaje en sí mismo. Clarke, que creía en el progreso y en las infinitas posibilidades que el futuro depararía al ser humano, al igual que Isaac Asimov, formuló sus famosas tres leyes de la robótica, relacionadas con el avance científico:

  • Cuando un científico eminente, pero anciano afirma que algo es posible, es casi seguro que tiene razón. Cuando afirma que algo es imposible, muy probablemente está equivocado.
  • La única manera de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá, hacia lo imposible.
  • Cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es totalmente indistinguible de la magia.

Arthur C. Clarke escribió cerca de cien libros y más de mil cuentos y ensayos breves, lo que da muestras de su vocación y su notable capacidad de trabajo. Junto con Isaac Asimov, Clarke es uno de los precursores del “cyberpunk”, subgénero de la ciencia ficción que ahonda en las relaciones digitales entre inteligencias artificiales, corporaciones y nuevos paradigmas culturales. De entre su obra habría que destacar títulos como 2001 -y sus secuelas-, Cita con Rama, Las arenas de Marte, Cánticos de la lejana Tierra, Expedición a la Tierra o Cuentos de la Taberna del Ciervo Blanco. Consiguió premios propios de su género como el ‘Nébula’, el ‘Hugo’ en dos ocasiones y el ‘Locus’. Su obra ha sido traducida a multitud de lenguas y se le han concedido una gran variedad de premios y reconocimientos, como: Miembro Internacional Marconi (1982), Medalla de oro del Instituto Franklin (1963), Miembro del King's College de Londres.

En 1986, a Clarke le fue diagnosticado un problema neuromotor conocido como enfermedad de Lou Gehrig. Esta dolencia le impedía moverse con normalidad y los médicos le pronosticaron cinco años de vida. Clarke, decidido a vencer la enfermedad, se sometió a un tratamiento de fisioterapia rigurosa que pareció mejorar su salud. Un año después de iniciar el tratamiento, los médicos del hospital John Hopkins de Baltimore le diagnosticaron síndrome postpolio, una enfermedad más benigna que le permitió vivir veinte años más, aunque confinado en una silla de ruedas.

En 1989, Arthur C. Clarke fue nombrado Comandante de la Orden del Imperio británico "por sus grandes servicios a la literatura" en una ceremonia en Colombo. En 1998 le fue concedido por la Reina Isabel II el tratamiento de Sir. Y en 2005 recibió la condecoración más prestigiosa de Sri Lanka, la Sri Lankabhimanya. Arthur Clarke poseía la doble nacionalidad, británica y cingalesa.

En 1996, en su honor, la International Astronomical Union denominó Clarke al asteroide 4923 y, en 1998, una nueva especie de dinosaurio descubierta en Inverloch (Australia), recibió el nombre de Serendipaceratops arthurcclarkei.

Sir Arthur C. Clarke falleció la madrugada del miércoles 19 de marzo de 2008 en Colombo (capital de Sri Lanka), debido a un paro cardiorrespiratorio. Está enterrado en el cementerio de Colombo, junto a los restos de Leslie Ekanayake, que allí reposan desde 1977.

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